Hoy 24 de septiembre es un día fundamental en la historia de la música. Dos clásicos de los años 90, Nevermind de Nirvana, y Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chili Peppers cumplen 30 años y dedicamos esta nota a revisar qué los hizo trascender en el tiempo.

Tiempos violentos

Los años noventa serán recordados por muchas cosas, pero sobre todo por sus bandas de rock y grunge. Este último es el género que Nirvana catapultó al mundo con el estreno de Nevermind, considerado el álbum número 1 en el ranking Los 100 mejores álbumes de los 90 según Rolling Stone

Para grabarlo, la banda se trasladó de Seattle hasta California, con la supervisión del sello Geffen Records. Todo iba bien hasta que llegó el momento de la mezcla, que no logró convencer a Kurt Cobain, Dave Grohl y Krist Novoselic. La banda recurrió a Andy Wallace, cuyo trabajo los dejó encantados al principio.

Nirvana (1)

En noviembre fue galardonado con el disco de oro y platino por la Recording Industry Association of America, y la banda fichó tours en Europa que vendían todas sus entradas. Pero la fama y el éxito trajeron el acoso de la prensa y presiones sobre la banda, que solamente quería tener una vía de escape en la música. Kurt Cobain se hundió cada vez en la depresión y en el abuso de sustancias, lo que finalmente acabó con su vida en 1994.

City of angels

Tampoco fue fácil para Red Hot Chili Peppers, quienes en esa época también tenían fama de drogadictos desordenados. A fines de los ochenta su guitarrista Hillel Slovak había fallecido por una sobredosis de heroína y el baterista Jack Irons optó por renunciar. Estos cambios permitieron la entrada de John Frusciante y Chad Smith en los respectivos cargos, y la banda vivió una maduración en su actitud y sonido.

El productor Rick Rubin estaba interesado en trabajar con ellos, y terminó siendo un guía espiritual de la banda. Rubin arrendó la mansión Harry Houdini, que supuestamente estaba embrujada, e hizo que la banda compusiera y grabara ahí. La idea funcionó e incluso Anthony Kiedis grabó su voz en su pieza, que era tan grande que pudieron arreglarla como estudio de grabación.

Redhot

El disco profundiza en la relación que sus integrantes tenían con el sexo y las drogas, pero la crítica les aplaudió su sonido y el perfeccionamiento del funk rock que les caracterizaba. La canción «Under The Bridge» fue escrita por Kiedis y en ella expresa uno de sus momentos más bajos: la soledad de inyectarse heroína bajo un puente en Los Angeles.

Tal como ocurrió con Nirvana, este disco les trajo fama y éxito, pero también acoso y presiones. Ambos discos son reflejo del espíritu escapista de los noventa y de la angustia que predominaba en la escena artística, pero también son memorias de superación creativa. Para nosotros, son himnos.

Bonus track: Badmotorfinger de Soundgarden también cumple 30 hoy.