Un estudio del Instituto de Tumores de Milán y de la Universidad de Siena determinó que el virus SARS-CoV-2 que provoca la enfermedad que todos hoy conocemos como Coronavirus ya circulaba en Italia durante septiembre de 2019, casi medio año antes de que se detectaran los primeros casos en la localidad de Codogno, en la Lombardía, en febrero de 2020.

Además, en septiembre el virus estaba ya presente en las pruebas de pacientes residentes en otras cinco regiones italianas.

Los resultados de la investigación muestran que, entre septiembre de 2019 y marzo de 2020, el 11,6% de los 959 voluntarios que se sometieron a unas pruebas de tumores pulmonares tenían anticuerpos al coronavirus antes de febrero. Y el 14% de estos 111 casos ya los poseían en septiembre.

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“Entre marzo y abril empezamos a reflexionar, también sobre la base de otros trabajos científicos, sobre si el coronavirus habría empezado a circular antes de la fecha oficial (fines de diciembre, en Wuhan, China). De esta manera pensamos en usar las muestras de sangre recogidas en el ámbito del estudio, empezado en septiembre del 2019 y después interrumpido en marzo del 2020 por la epidemia”, dijo el director científico del Instituto de Tumores de Milán, Giovanni Apolone.

De acuerdo con el análisis a 9.560 personas, de entre 55 y 65 años, todos fumadores, de los cuales el 60% hombres y la mitad residentes en Lombardía, el 30% tenía anticuerpos los desarrollaban en la segunda semana de febrero del 2020, una antes de la detección del brote en Codogno.

Según Apolone, los resultados muestran que “el nuevo coronavirus puede circular entre la población por un largo espacio de tiempo y con un bajo índice de letalidad no porque está desapareciendo, sino para volver a resurgir”.

Investigadores italianos dijeron a Reuters en marzo que informaron un número más alto de lo habitual de casos de neumonía grave y gripe en Lombardía en el último trimestre de 2019, una señal de que el nuevo coronavirus podría haber circulado antes de lo que se pensaba.

Otro estudio del Instituto Nacional de Salud (ISS) de Italia, también comprobó la presencia del virus en aguas residuales de dos ciudades italianas durante el mes de diciembre 2019, mucho antes de los primeros confirmados.