Rubble era un gato de 31 años que vivía en Inglaterra, y falleció el pasado viernes. Se trataba del felino con vida más viejo registrado actualmente. Sin embargo, no era el más viejo de la historia: ese fue Creme Puff, que murió con 38 años. La dueña de Rubble, Michele Heritage, le rindió homenaje en las redes sociales.

Te puede interesar: Halle Berry renuncia a proyecto donde interpretaría a personaje transgénero

“No tenía problemas específicos de salud, pero murió de viejo. Adelgazó mucho y un día cruzó la calle y no volvió”, señaló Heritage, quien lo recibió en el año 1988, como regalo por sus 20 años, según infobae. “Habría cumplido 32 años en mayo, así que fue un gran logro. Fue un compañero increíble con el que tuve el placer de vivir durante mucho tiempo”.

“El récord no nos interesaba”, señaló la dueña. “Envejeció muy rápido hacia el final, en Navidad le dije a mi marido que creía que sería la última que pasáramos con Rubble. Había empezado a dejar de comer y sólo bebía agua”, recordó.

“Se puso muy delgado. Fui a trabajar como siempre y cuando llegué a casa mi marido dijo que Rubble se había ido por la carretera como todos los días y nunca volvió, así que creemos que se fue a morir como los gatos”, sumó Heritage.

Michele Heritage también habló sobre el momento en que lo conoció. “Era parte de una camada de gatos que tenía una amiga de mi hermana y yo acababa de salir de casa. Me sentía sola viviendo sola, así que lo traje como un gatito. Fue en mayo de 1988. Siempre lo he tratado como a un niño, no tengo hijos y tuve otro gato llamado Meg, que murió a los 25 años. Si te importa algo, no importa lo que sea, va a durar”.

Te puede interesar: Johnny Deep comienza juicio y habla de su exesposa: «Ella es sociópata y completamente deshonesta»