No, no es una película sobre gatos, es una metáfora sobre las mañas de la edad. Pero sí, sí aparecen gatos. Para estas Fiestas Patrias te recomendamos Gatos viejos, una película sobre la relación entre una madre anciana y una hija explosiva. A ratos es chistosa, pero principalmente nos obliga a reflejarnos en nuestras dinámicas familiares.

Dolor, ironía y ternura

Esta película nos inserta en la vida de Isidora y Enrique, un matrimonio de ancianos a los que les llegó el viejazo, y se les nota en cuerpo y mente. Interpretados por Bélgica Castro y Alejandro Sieveking, respectivamente, esta pareja empieza a notar cómo la edad hace estragos en la mente de Isidora, y Enrique se desvive para poder mantener una estabilidad en el hogar.

Pero esto se complica aún más cuando la hija de ella, Rosario, interpretada por Claudia Celedón, llega de visita. Rosario es desordenada, gritona, cocainómana y más encima, para terror de estos ancianos, llega con su pololo Hugo. Eso sí, Hugo es interpretado por Catalina Saavedra y pide ser tratado como hombre, con pronombres masculinos y todo, aunque se ve como mujer. En adelante, todo es un espiral de caos.

Tras bambalinas

Gatos viejos se estrenó el 2010 y fue dirigida por Pedro Peirano y Sebastián Silva, los mismos de La nana y que también escribieron este guion. Para grabar la película usaron el departamento de Bélgica y Alejandro, ubicado frente al cerro Santa Lucía y lleno de libros, reliquias y pelos de gato. Incluso, como espectador es válido preguntarse por los límites entre la ficción y la realidad.

Cuando la película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Valdivia recibió elogios por su historia, por el giro dramático que realiza sobre la cotidianeidad y por cómo representa la dinámica familiar de los integrantes. Te la recomendamos para estas Fiestas Patrias a través de la plataforma gratuita Ondamedia, para que tal como Isidora y Rnrique puedas encontrar un respiro y un refugio en la vorágine de la vida.

Gatosviejos