Tal cual, nació un tiburón en Cerdeña, Italia, en el que solo había hembras en el acuario. 

La inusual noticia dejó desconcertados a los científicos, que demostraría el primer caso de partenogénesis en esta especie de tiburones.

¿Es posible?

Hasta ahora no se conocía que en esta especie en particular fuera posible algo así. Pero ya quedó en evidencia, lo que dejó al mundo de la ciencia con la boca abierta.

Como informa Vandal, este se trataría de un caso de partenogénesis. Este fenómeno se define como la capacidad del desarrollo de una célula reproductora por sí misma hasta formar un individuo, sin necesidad de fecundación.

Este fenómeno, aunque nos parezca extraño, es algo bastante común entre los invertebrados.

Dónde sí este fenómeno es raro es en animales que habitualmente se reproducen sexualmente. En este caso en particular se trataría de partenogénesis facultativa.

Esto ocurre en ambientes en los que la presencia del sexo opuesto es escasa, por lo que el ADN del óvulo utiliza material genético de una célula polar para complementar su desarrollo.

En el caso de esta especie, se trata de un pequeño tiburón de la familia de los escualos, denominado Musola.

Ya tiene nombre, Ispera, que significa esperanza en español. Pero la sorpresa no termina ahí, ya que según los científicos y biólogos marinos, Ispera sería un clon de su madre.

El caso de Ispera es la primera vez que ocurre en esta especie de tiburones, ya que en otras «razas» de tiburones ya había sido documentado.

En fin, como dice el dicho, al final la vida se abre camino siempre.