Con tan solo 16 años, Judy Garland se convirtió en una de las actrices más populares de Hollywood. La joven fue elegida para interpretar a Dorothy en El Mago de Oz, una de las películas más exitosas de la historia del cine. Sin embargo, ese también fue el periodo donde comenzaría la pesadilla de la actriz, quien quedó marcada por siempre con su personaje. 

Y es que en esa época, Judy comenzó a sufrir de la presión de su madre y de la industria. Tal como se retrata en la cinta biográfica homónima, a ella le daban pastillas para evitar comer demás, crecer y hasta dormir. Pero esta época traumática sería solo el inicio de su compleja vida.

Los inicios de Judy Garland

Incluso antes de ser la estrella de El Mago de Oz, Judy Garland ya era parte del mundo del entretenimiento. Con tan solo 2 años, su abuela la puso en el escenario para aprovechar su talento, en el que su madre vio una oportunidad para hacer dinero.

Judy Garland comenzó a actuar junto a sus hermanas como The Gumm Sisters, donde ella, siendo la menor, era la verdadera estrella. Así, pasó gran parte de su niñez en shows de variedad, donde sus rabietas eran castigadas por su severa madre.

Ya desde esa época se rumoreaba que había algo mal en la familia. Los medios especulaban que la madre le daba drogas a Judy para que durmiera durante la noche y tuviera energía durante todo el día y pudiera actuar. Sin embargo, esto no fue impedimento para que firmara con la Metro Goldwyn-Mayer siendo una adolescente.

El estrellato

El gran debut de Judy Garland llegó con el musical Pigskin Parade, que fue el puente para llegar a más grandes producciones. Fue ahí donde llegó al Mago de Oz, interpretando a la icónica Dorothy. Gracias a su actuación, ganó un Oscar a la Mejor Interpretación Joven, un reconocimiento de la época a interpretes emergentes.

Con este papel llegó el éxito masivo y la presión del mundo. Judy era solo una adolescente pero se le veía como la ídolo a seguir, algo que las productoras aprovecharon para moldear a la perfecta actriz de la que pudieran sacar provecho.

Esto no llegó sin resistencia por parte de Judy Garland, quien en más de una ocasión amenazó con renunciar a todo. Sin embargo, el mundo del espectáculo era lo único que la joven conocía y permaneció en este hasta sus últimos días. 

El impacto de Judy Garland en la comunidad LGBTQ+

En su la época dorada de Judy Garland, la homosexualidad seguía viéndose  como algo aberrante y hasta era castigado por la ley. Sin embargo, eso no impidió que la actriz se convirtiera en un ícono de la comunidad LGBTQ+, que se movía por el underground. 

Su estilo exagerado fue parte del nacimiento del camp, con canciones como Somewhere Over The Rainbow siendo un ícono queer. Además, se rumoreaba que en su vida privada se relacionaba con múltiples hombres homosexuales que eran sus amigos.

Los hombres gays comenzaron a usar el termino de «Judy» como un código para identificarse entre ellos mismos. Sin embargo, esto no se mantuvo mucho tiempo oculto y comenzó a afectar la carrera de Judy Garland. Y es que en más de una ocasión los medios la impulsaron a distanciarse de la comunidad. 

En una controvertida entrevista, Judy Garland asegura que no tiene relación con los homosexuales y que no los aprueba. Para muchos, esto es un testamente de su homofobia. Sin embargo, otros aseguran que fue forzada a decirlo, además de estar bajo la clara influencia de drogas en ese tiempo. 

Su caída del éxito

Ningún éxito dura para siempre y la caída de Judy Garland fue de las más fuertes. Sus traumas en la niñez la llevaron a una vida de excesos y dependencia de otras personas para controlar su carrera. Esto incluyó a hombres posesivos que se aprovecharon de su dinero y amenazaron con acabarla.

La actriz tuvo que alejarse de su familia y hacer una serie de conciertos para pagar sus deudas. Sin embargo, ya sea por el uso de alcohol o drogas, estos espectáculos la vieron en sus peores momentos, donde de vez en cuando brillaba su talento innato.  

El 22 de junio de 1969, solo 12 días después de su cumpleaños 47, Judy Garland fue encontrada muerta en su casa en Londres. La causo se reveló como una sobredosis accidental, provocada además por unos largos de abuso de medicamentos.

Posteriormente, se reveló que Judy Garland había sido diagnosticada con cirrosis y que le quedaban meses de vida antes de su muerte accidental. Además, se reveló que solo tenía $40 mil dólares en su cuenta, pese a los millones que ganó a lo largo de su carrera.