Es indiscutible que la NASA es el programa gubernamental líder en los avances tecnológicos espaciales. No por nada son quienes nos avisan sobre los asteroides, nos informan sobre las exploraciones en Marte y forma alianzas con empresas prometedoras. Ahora la noticia es su plan para desarrollar la energía nuclear en nuestro satélite. Es decir, tener energía nuclear en la Luna. 

Se abre la convocatoria

La empresa busca ampliar la exploración en la Luna y ese proyecto requiere una fuente de energía. Pero no solamente se usaría para que los colonizadores puedan vivir allí y realizar experimentos, sino también para poder realizar más y mejores viajes espaciales. Primero entre la Tierra y el satélite, y luego con el planeta rojo. De hecho, esto último lo tiene en la mira desde febrero de este año, cuando publicó «La propulsión nuclear podría ayudar a los humanos a llegar más rápido a Marte«.

Por ese motivo la NASA abrió una convocatoria hasta fines de febrero de 2022, en la que busca comunicarse con empresas y organizaciones que quieran diseñar una central nuclear pequeña para la Luna. Si te interesa, puedes buscar más detalles sobre los requisitos específicos acá.

La ciencia detrás de este sueño

Lo que la NASA busca es implementar un sistema de fisión nuclear capaz de generar hasta 10 kilowatts de energía, y posteriormente para los proyectos en Marte 40 KW. En ambos casos se destinarían a cargar los sistemas de soporte vital, además de los rovers que recorren la superficie, y permitirle a los científicos poder realizar sus experimentos. 

Desde 2018 que la organización trabaja con ensayos de fisión nuclear, a través de KRUSTY (Kilopower Reactor Using Stirling Technology). Este está construido alrededor de un tubo de uranio-235, equivalente al tamaño de un rollo de papel higiénico. A su alrededor existen tuberías de sodio, que distribuyen el calor hacia el resto de la máquina, donde finalmente lo convierten en electricidad.

Científicos Trabajando En KRUSTY, En Los Alamos, Nevada
Científicos Trabajando En KRUSTY, En Los Alamos, Nevada

¿Impresionante, no?