Según información de medios italianos la mañana de este lunes 05 de junio (y en Italia a las cerca de los 16:20 horas) la cantante, bailarina y actriz italiana Raffaella Carrà falleció a los 78 años.

Sergio Japino la pareja de Carrà fue quien informó a la prensa italiana sobre el deceso de la artista.»Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento permanecerán para siempre» dijo en un comunicado Japino.

Considerada una de las mayores divas de Italia la cantante tras los clásicos «Hay que venir al sur» y «Explota mi corazón», canciones que marcaron épocas y que si o si conoces, dejó un legado muy potente en el mundo de la música y el espectáculo.

El legado de Raffaella Carrà

Raffaella Maria Roberta Pelloni, más conocida como Raffaella Carrà, nació en Bolonia el 18 de junio de 1943. Sus comienzos en el mundo artístico, fue a los ocho años cuando comenzó con clases en la Academia Nacional de Danzas. Posteriormente tendría una pequeña aparición en Tormento del passato a los nueve años.

La Carrà seguiría en el mundo del cine y la danza en su adolescencia. En la década de 1960, tendría un papel en su primera película «La lunga notte del 1943″,y posteriormente, sus buenas interpretaciones y belleza la llevarían a Hollywood, donde firmaría con 20th Century Fox apareciendo en la película El Coronel Von Ryan , la cual protagonizó en conjunto con Frank Sinatra, Edward Mulhare y Trevor Howard.

En los años 70′ la diva italiana, ya consagrada como una showgirl, rompió mucho de los esquemas impuestos hacia las mujeres, que entre sus anécdotas reza una censura por parte del Papa por el simple hecho de mostrar el ombligo. «Tuca Tuca» sería el éxito musical que le abriría las puertas a Hispanoamérica y el mundo entero.

Raffaella Carrà

La Carrà se ganó el corazón de Latinoamérica

A partir de dicho momento el ascenso a la fama de La Carrà no se detendría y ganaría una popularidad mundial por su aparición en diversos programas de TV como invitada y presentadora. En 1978 tendría su aparición en Sábado Gigante confirmando su éxito y sería su puerta de entrada para el continente Americano en su totalidad

En 1982 Carrà llegaría a las XXIII Edición de Festival de la Canción de Viña del Mar, presentación que le valdría ganarse el corazón de los chilenos que incluso le otorgarían la distinción de Reina de Viña del Mar.

 

El mundo de la música y espectáculo está de luto, pues deja a uno de sus íconos más relevantes del último siglo, una mujer que rompió esquemas e incomodó a la sociedad conservadora. Sin duda Raffaella Carrà es una leyenda.