Como sabemos, últimamente el medio ambiente está sufriendo una gran crisis. Los efectos del ser humano en el planeta han dejado graves consecuencias en cuanto a su mantención y cuidado. Por lo mismo, es que cada vez se crean nuevas alternativas más respetuosas con la cantidad de basura total que dejan en nuestro ecosistema.

Uno de los ámbitos que se ha tenido que remodelar durante el último tiempo son los modelos de envases en los que resguardamos ciertos materiales, tales como alimentos u objetos.

Es considerablemente alta la cantidad de basura que se genera a partir del packaging de ciertas cosas, sobre todo porque estos en su mayoría son de plástico. Según Infobae, al menos el 60% del total de residuos plásticos a nivel global procede de embalajes. 

Te dejamos algunas de las probables opciones que utilizaremos en un futuro:

Envases biodegradables

Una de las promesas son aquellos envases que tienen la ventaja de degradarse en un período de tiempo corto. Por ejemplo, son los que están hechos a partir de otros objetos orgánicos, tales como desechos de alimentos. Uno de ellos es el que desarrolló GUACAPACK, proyecto que crea envases a partir del aguacate –o palta en nuestro país–.

Otro invento es el que nació en Chile. Bumi Lifestyle creó una opción que permite envolver los alimentos de una manera más «eco». La creación vendría a ser un símil del alusa, papel film de plástico altamente contaminante.

Cartón

Sin duda una de las opciones más clásicas y tradicionales. El cartón nunca pasa de moda si se trata de embalaje. De hecho, muchas empresas han optado por entregar cajas de cartón en vez de bolsas de plástico.  La razón: es mucho menos contaminante. Además, si se mantiene en buen estado se puede compostar.

Vidrio

Otra de los métodos más efectivos si se trata de envases. Los vidrios son totalmente reciclables, por lo que resultan ser una buena medida para entregar o resguardar ciertos elementos. Por otra parte, estos envases permiten volver a lo «retornable» y a las compras a granel.

envases de vidrios

Nuestro presente es el tiempo justo para que tomemos conciencia y acción ante un incierto futuro, cuyo panorama se puede ver gravemente afectado por los actos humanos.