Esta semana, Reino Unido comenzó a aplicar las primeras vacunas contra el coronavirus. Tras meses de desarrollo de una inmunización del virus, los países comienzan a moverse para tratar a sus ciudadanos. Sin embargo, muchos se preguntan sobre por qué demoró tan poco su progreso.

Te podría interesar: AstraZeneca: comienzan las pruebas a voluntarios en Chile

Son múltiples las vacunas del coronavirus que se encuentran en desarrollo y que ya han alcanzando un alto porcentaje de efectividad. Durante noviembre, las de Pzifer y Moderna anunciaron una efectividad de al menos 90%. Días después, las de Oxford y AstraZeneca también alcanzaron la cifra.

Sin embargo, como señala la encuesta de ITV, al menos un 30% de los residentes del Reino Unido teme a aplicarse la vacuna. Y es que gran parte de estos, teme a los efectos secundarios que esta pueda tener, mientras que otros temen a las compañías farmacéuticas.

¿Por qué se demoró tan poco el desarrollo de la vacuna del coronavirus?

Como señala The Guardian, una vacuna tradicional puede demorarse hasta 10 años en completar su efectividad. Sin embargo, tras un poco más de un año de los primeros casos de Covid-19, las farmacéuticas entregan sus primeros resultados positivos. Son múltiples razones por las que este virus en especifico ha encontrado una respuesta en un periodo de tiempo tan reducido.

La revista consigna que uno de los puntos fundamentales, es el financiamiento de la vacuna. La alta demanda y urgencia que significa una pandemia como la actual, ha llevado a que fondos públicos y privados se dirijan de forma masiva a encontrar una respuesta inmunológica. Es más, incluso antes de su desarrollo, los gobiernos ya habían comprado millones de unidades para sus ciudadanos, eliminando las preocupaciones financieras que conlleva el desarrollo de una vacuna.

Otro punto importante es la tecnología utilizada para su desarrollo. En general, las vacunas se trabajan de manera lenta, debilitando o matando por completo un virus. Sin embargo, gracias a la identificación temprana de la secuencia genética por parte de China, se pudo trabajar un método más rápido que el usual. El material genético es introducido al cuerpo humano, que desarrolla una respuesta inmunológica que permite contrarrestarlo. Este método ya estaba en curso en otras cepas del coronavirus, lo que permitió su velocidad. Si bien no es la manera más tradicional, el método lleva en desarrollo por más de 2 décadas, como señala el Dr Zoltán Kis a The Guardian.

Finalmente, el medio destaca que las vacunas del coronavirus se están desarrollando de manera paralela entre los laboratorios, no en modo secuencia como es usual. Esto ha permitido múltiples oportunidad y apresurar su desarrollo. Así mismo, la alta participación de voluntarios ha facilitado sus pruebas.