Con solo 24 años en septiembre de 1955 James Dean, un joven de Indiana ya se estaba ganando un espacio importante en Hollywood. Fue en medio de esta vida de fama en la cual se codeaba con artistas como Elizabeth Taylor.

En 1955, Jimmy como le llamaban sus amigos, se compró un Porsche Spyder 550, bautizado como “Little Bastard” por Bill Hickman, amigo personal de James Dean y corredor que formó parte de su equipo como instructor (se especializaba en rodajes de escenas peligrosas con autos).

El 30 de septiembre de ese año llevó su Porsche a Competition Motors, ahí junto a sus amigos comenzó a preparar su auto para los próximos días. Esa noche decidió conducir su auto a lo largo de la costa para hacerle unos kilómetros, cuando se le acercó en un cruce en la localidad de Cholame, California, un Ford a gran velocidad, conducido por un estudiante. Dean trató de esquivarlo, pero no pudo. Se incrustó contra el Ford por la izquierda y se rompió el cuello en el choque, perdiendo la vida instantáneamente, a la edad de 24 años.

El conductor del Ford, solo terminó con la nariz rota y un hombro lastimado.

La muerte de James Dean no habría sido accidental

En 2005, se emitió un documental en el que se revelaban detalles sobre el accidente que cobró la vida de James Dean. Entre ellos se decía que el actor no intentó esquivar el Ford; sino que frenó a fondo su 550 Spyder.

Algunos investigadores, periodistas y biógrafos creen que hay detalles que cuestionan la versión del accidente, y hablan de que podría haber sido un suicidio planificado por el propio James Dean. Otro dato que lleva a pensar en que James Dean buscaba quitarse la vida es que en esos días visitó a sus mejores amigos y a algunos de sus compañeros de reparto de sus películas.

Las mejores películas de James Dean

Al este del Edén

Dos papeles más como extra, apariciones en televisión y un paso por Broadway fueron suficientes para que Elia Kazan pusiera a James Dean como Cal Trask en su inmortal Al Este del Edén.

Dean no fue al estreno de Al este del Edén el 9 de marzo de 1955. Ese día Marilyn Monroe, Eva Marie Saint y Marlene Dietrich trabajaron como acomodadoras.​ Días después Dean vio su película pasando desapercibido en una sala de cine, como un espectador más. Por esta actuación tuvo su primera nominación al Óscar.

 

Rebelde sin causa

Este es quizás uno de sus papeles más conocidos. Nicholas Ray lo contrató para el papel de Jim Stark en Rebelde sin causa, coprotagonizada por Natalie Wood, quien también murió muy joven.

La historia no era brillaba pero representó a toda una generación de esa época. De hecho, el American Film Institute le reserva el puesto 59 en su lista de 100 mejores películas de todos los tiempos.

Gigante

James Dean, Elizabeth Taylor y Rock Hudson, fueron parte de la última cinta de Dean. Elizabeth Taylor se convirtió en una amiga muy cercana al actor.

Fue la segunda obra que el James Dean no llegó a ver estrenada al igual que Rebelde Sin Causa.

Además se convirtió en el primer actor en recibir una nominación póstuma al Óscar.

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