En su comparecencia en el Senado, la ministra de Energía, Susana Jiménez, anunció que los usuarios deberán pagar igual por los medidores inteligentes de luz, pese a que mantengan los medidores antiguos.

La secretaria de Estado explicó que «el cambio de medidores apunta a una modernización del segmento de distribución y a entregar una mayor calidad del servicio a las personas, porque tiene una serie de beneficios asociados».

«Lo que se establece en la norma técnica es la obligación de las compañías de cambiar estos medidores por medidores inteligentes en un plazo de siete años en forma progresiva, es así que cuando se realiza el proceso tarifario se reconoce proporcionalmente lo que significaron estas inversiones«, precisó.

medidores de agua

En esa línea, Jiménez subrayó que «ya no va a haber cobro por arriendo de medidor, no va a haber cobros asociados a temáticas que ahora se ahorran, como el costo de corte y reposición».

Sin embargo, puntualizó que los usuarios que se nieguen a cambiar su medidor de igual modo se les aplicará el prorrateo del costo de los nuevos aparatos”.

Finalmente, la ministra detalló que «el dólar subió significativamente, por lo tanto, nosotros ahí sí vemos una alta probabilidad de que veamos un alza de tarifas».

Lo que dicen las empresas eléctricas

En entrevista con radio ADN, Rodrigo Castillo, director ejecutivo de la Asociación de Empresas Eléctricas, aseguró que los medidores inteligentes que se instalarán miden lo mismo que los actuales, pero de manera más efectiva.

«La tasa de reclamos de lectura por medidores inteligentes es infinitamente menor que la normal cuando se trata de lectura humana«, dijo en ADN Hoy.

«El medidor no mide nada distinto que el anterior, salvo que lo hace de manera automática, remoto y con una serie de otras ventajas», agregó.

medidores de agua

«A partir de ahora el medidor es parte del servicio, como el poste, un cable, un transformador. Por lo tanto, todos estamos pagando el total de los servicios», dijo y explicó que impedir la instalación del aparato no evita el cobro.

«Es una obligación legal; sin embargo, no somos la fuerza pública, no somos una autoridad, por lo tanto no podemos obligar a un cliente a abrir la puerta», agregó.

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