Un ser humano multifacético, David Bowie no solamente se dedicó a hacer música, llegó también a la industria del cine y de la moda. Pero no recorrió el camino de su fama solo, lo hizo de la mano de sus «alter egos» fluctuantes en el tiempo y de diferentes características cada uno.

En 1970 el cantante británico lanzó su álbum «The Man Who Sold The World», el tercero del músico. Se prohibió en Estados Unidos por su polémica portada desafiante de los estereotipos de género de la época ya que, se puede ver a Bowie en un sillón con pelo largo y un vestido estampado. El disco no solamente fue importante para el artista por marcar un antes y un después en su carrera, sino que también significó el nacimiento de sus diferentes alter egos. Ellos tenían un propósito, el de acompañar al cantante a través de su música y de darle un estilo diferente a sus álbumes y performances. El maquillaje, la vestimenta y la personalidad de Bowie cambiaban con sus diferentes personajes y les daba vida incluso estando arriba del escenario. Hunky Dory, Ziggy Stardust, Aladdin Sane y The Thin White Duke fueron las personalidades detrás de su música.

 

Hunky Dory

Fue el cuarto álbum de David Bowie y el nacimiento de su primer alter ego. Se publicó en 1971, justo después de la polémica por la portada de The Man Who Sold The World, pero el cantante no dejó que las criticas lo alejaran de sus intenciones originales. Este ego se caracterizaba por tener rasgos más bien femeninos, era sofisticado, cabello largo y joyas lujosas. Para los fans del británico fue un personaje calificado como valiente por desafiar los estereotipos de masculinidad en la década del ´70. Con sus famosas canciones «Changes» y «Oh! You Pretty Things»pasó a la historia como un álbum trascendental. 

Hunky Dory

Ziggy Stardust

Luego de viajar a Nueva York y conocer otras formas de arte, David Bowie decide cambiar de alter ego. Con el álbum ‘The Rise And Fall Of Zigy Stardust And The Spiders From Mars’ demostró su fanatismo y fascinación por los viajes al espacio y la ciencia ficción, la cual había sido influencia antes en algunas canciones como ‘Space Oddity’ y ‘Life On Mars?’ Dejó atrás la femineidad y nace su personalidad quizás más famosa. Pero lo que mantuvo de su ego anterior fue  su afán por romper con los roles de género se hizo aún más patente en el uso del maquillaje de manera teatral y el gusto por las prendas de estampados, cortes y patrones estrambóticos.

Zi

Aladdin Zane

El tercer alter ego del cantante británico y uno de sus más celebrados, nació con el sexto disco de Bowie en 1973 llamado igual que el personaje – para muchos el mejor álbum de su carrera-. Es una variación de Ziggy Stardust llevado un poco más allá con la estética y el maquillaje. El nombre de su ego es un juego de palabras y quiere decir  «un muchacho loco» en español, a lad insane en inglés. Es por esto que sus fanáticos creen que está inspirado en su hermano, quien padecía esquizofrenia. «Watch That Man» y «Time» son dos de los éxitos que dejó esta personalidad. 

Ziggy

Thin White Duke

La última personalidad alternativa de Bowie nació en 1976 con la publicación de Station to Station. The Thin White Duke fue el menos extravagante de todas sus encarnaciones, la estética del Duque era la más elegante, basada en el cabaret. Años después, a pesar de lo reservado que parecía ser este alter ego, Bowie declaró que esta época de fue la que más dolores de cabeza le dio, aunque el culpable no fuera el personaje sino sus adicciones.

Thin White Duke