Para muchos amantes de los animales, resulta inentendible cómo es posible que aún les realicen testeos o experimentos con cosméticos. Sin embargo, Chile ha dado la primera señal para que, al menos en nuestro territorio, se dejen de comercializar o realizar experimentos de estos productos.

¿Quiénes se abstuvieron en la votación del proyecto de ley que prohíbe el testeo o experimentos de cosméticos en animales?

Este miércoles 1 de diciembre, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó y despachó a su segundo trámite legislativo el proyecto de ley que busca prohibir la experimentación en animales. Esto para realizar pruebas de seguridad y eficacia de productos cosméticos, higiene y odorización personal.

De acuerdo a la votación que se realizó en esta jornada en la Cámara Baja del Congreso Nacional, y sin mencionar a los varios ausentes, fueron dos los diputados que se abstuvieron. Quienes fueron Iván Norambuena (UDI) y Virginia Troncoso (UDI).

¿De qué trata la iniciativa?

La iniciativa pretende que se modifique el Código Sanitario y que también se prohiba la importación y comercialización de estos productos a nuestro país. Asimismo, contempla que se restrinjan cada uno de los ingredientes que llevan los cosméticos.

Si es que el proyecto se aprueba y se convierte en ley, va a tener efecto doce meses después de que se publique en el Diario Oficial. Y también, los fabricantes van a tener que usar métodos alternativos. Los cuales no requieran pruebas en animales para demostrar su seguridad en seres humanos.

Asimismo, los productores que cumplan con la norma van a poder utilizar envases o envoltorios que se etiquetan con logos «libre de crueldad» o «no testeado en animales». Ahora si bien, sus ingredientes o la combinación de estos sí se probaron en animales tras la vigencia de la ley, no podrán utilizar tales sellos.

Sin embargo, si es que la prueba la solicita o realiza el Instituto de Salud Pública (ISP), las prohibiciones no se van a aplicar. Por lo que las empresas deberán cumplir con condiciones como la ausencia de estrategias alternativas para demostrar la seguridad. O que algunos ingredientes tengan restricciones en su concentración para uso cosmético. También, que la consideración de que el ingrediente del producto se utilice ampliamente y no se pueda reemplazar con otro que cumpla una función similar.

Si es que se prohibe la evidencia científica en ingredientes, las excepciones van a ser que este no posea estrategias alternativas reconocidas por el ISP o por la OCDE. Asimismo, que cuenten con la prueba de que no se desarrollaron para elaborar cosméticos. Y que los datos se hayan obtenido con pruebas en animales autorizadas.