Ya han pasado 35 años desde que Los Prisioneros lanzaron El Baile de los que Sobran, su icónica canción de 1985. Sin embargo, más de tres décadas después, el tema sigue tan popular y relevante, con nuevas generaciones descubriendo el clásico.

En especial tras las manifestaciones sociales del 2019, donde la letra se convirtió en un himno del malestar generacional. Así, se volvió a demostrar una vez más el poder de la música y su importante como registro histórico de los movimientos culturales.

Y es que pese a que se lanzó treinta años antes del llamado Estallido Social, no queda duda que El Baile de los que Sobran se convirtió en el himno de las protestas y musicalizó múltiples manifestaciones. Además, sus letras pudieron verse en consignas que las personas llevaban para denunciar desigualdad.

El Baile de los que Sobran en el Estallido Social

En 2019, en pleno peak de las manifestaciones sociales, la músico cumplió un importante papel. Himnos como El Derecho de Vivir en Paz de Víctor Jara fueron entonados por cientos de guitarras en un momento que recorrió el mundo.  

Así mismo, artistas como Ana Tijoux fueron destacadas por sitios internacionales como Pitchfork por la música que lanzó en respuesta a la violencia policial. Esto también sumó nombres como Alex Anwandter, Camila Moreno, Los Bunkers y más artistas nacionales que se sumaron a alzar la voz. 

Sin embargo fue la presencia de Los Prisioneros y El Baile de los que Sobran lo que logró representar de mejor manera las manifestaciones. El sencillo de Pateando Piedras representó un malestar generalizado que reunió a más de una generación que se identificaba con la letra de esta canción.

«Únanse al baile de los que sobran. Nadie nos va a echar de más. Nadie nos quiso ayudar de verdad», dice el coro que fue cantado por miles durante las manifestaciones del Estallido Social. Así, lo que comenzó como una canción más se convirtió en todo un cántico generacional.  

Sin embargo, como muchos de los momentos brillantes de la música, Los Prisioneros no predijeron el éxito e impacto de El Baile de los que Sobran. Así lo confirmó la banda, quienes entregaron sus versiones de cómo nació el clásico.

¿Cuál es su origen?

El Baile de los que Sobran se creo durante la mitad de la década de los ochenta, en plena dictadura de Augusto Pinochet. Al igual que muchos jóvenes, Los Prisioneros crecieron bajo la represión de la dictadura, lo que los llevó a representar el malestar en sus letras. 

La explicación de Narea

El guitarrista de Los Prisioneros, Claudio Narea, comenta que la canción tuvo origen en su propio miedo de la represión. «Volvíamos nerviosos junto a Miguel del estudio, pues habían anunciado una protesta para aquella noche», relata en su autobiografía Mi vida como prisionero. 

«Era tarde. A lo lejos se escuchaban los balazos de la protesta y que por supuesto nos inquietaban. De algún modo estábamos acostumbrados a ese sonido porque era algo habitual en nuestros barrios, pero no por eso teníamos ganar de correr peligro», continuó sobre la historia detrás del clásico de Los Prisioneros.

Narea continúa comentando que fue parado dos veces por militares quienes lo interrogaron por cargar una guitarra. «Con mi pesada guitarra en la mano corrí lo más rápido que pude pensando que ellos me iban a disparar», señala el músico tras uno de estos encuentros.

Fueron noches como estas las que se ven reflejadas en El Baile de los que Sobran. Entre el medio de la represión y la costumbre de esta, Los Prisioneros reflejaron en sus letras cómo toda una generación creció con un malestar social.  

La visión de Jorge González

Pese al éxito de El Baile de los que Sobran, Jorge González confiesa que siempre le sorprendió la popularidad e impacto que logró el tema. Según explicó, hicieron la canción como cualquier otra y sin esperar que se volviera un himno. 

«Para mí era una canción como cualquier otra, no pensaba lo que iba a pasar con ella», aseguró el músico. Además, reveló que es gracias a esta canción y a Exijo ser un Héroe que decidieron nombrar el disco Pateando Piedrasfrase que él y Miguel solían utilizar.

«El Baile de los que Sobran la hice con una caja de ritmos chiquitita, que me prestó el Miguel Conejeros de los Pinochet Boys», señaló Jorge González sobre la creación del tema. «Quería hacer un tema como los que hacían los Heaven 17 o los Depeche Mode», añadió además sobre las influencias del tema.

«En la versión antes de la mezcla empezaba con una caja de ritmos que al final quitamos para dejar sola la guitarra. Y el Casio tenía un sonido como de acordeón que yo modifiqué un poco«, continuó sobre la parte musical del clásico.