«El Jardín de los Inocentes» es la segunda novela que publicó recientemente Carlos Pinto; el reconocido periodista de uno de los programas más queridos por los telespectadores chilenos: Mea Culpa.

La nueva novela cuenta «La historia de un incipiente médico, estudiante avezado de la escuela de medicina, excelente alumno, futuro médico de todas maneras que se ve apremiado por la muerte del padre«, comenta Pinto.

El periodista y ahora autor de esta novela, conversó con Un País Generoso donde no solamente comentó sus andanzas en el mundo literario, sino que también, reconoció que sus programas han traspasado generaciones, lo que a esta altura agradece.

La novela de Carlos Pinto

En su primera publicación, «El Silencio de los Malditos» que resultó ser Best Seller, Pinto basó su historia más en una ficción;  su reconocida narrativa de suspenso, fue muy laureada en Latinoamérica e incluso España.

Su segundo libro, en cambio, muestra una historia real con ciertos matices ficticios. Además tiene la particularidad de ser un Thriller, que según Pinto en Chile no se ve mucho.

Como fue mencionado anteriormente, la historia de este médico toma un giro narrativo interesante; en el momento en que con sus conocimientos médicos, decide operar en la clandestinidad una suerte de «clínica» de abortos.

Justificando su accionar bajo la necesidad del financiamiento de sus estudios, que habían cesado por la muerte de su padre.

Esto según Carlos es el comienzo de la historia que tendrá como antagonista leal a un policía encargado de investigar y seguir la sombra del estudiante de medicina.

«Ahí todas esas luchas entrelazadas con la experiencia, donde esta casa se transforma  en el escenario fundamental, tantas mujeres con distintos propósitos, y todo lo que se sufre afuera en lo externo; es muy cautivadora la historia» agrega Carlos Pinto.

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¿Cómo llegó a esta historia?

Mea Culpa habría sido la puerta de entrada a esta historia, según comenta el periodista en el momento en que grababan estos programas mucha gente se acercaba a contarles sus historias.

En una de esas tantas historias, se acercó un policía que le contó la historia dejando perplejo a él y su compañero periodista. Si bien la historia a veces desbordaba la barrera la de la veracidad, esta no dejaba de ser una buena historia; » a mi me encanta que me mientan», ríe Pinto junto al panel de Un País Generoso.

Por otro lado, cuenta que su motivo para escribir una historia se basa en una dualidad entre la ficción y realidad, un espacio donde se permite aflorar la creatividad.

«Tiene un significado en su relato, por la forma en como está escrito y que también en mi caso, que sea una mezcla entre realidad y ficción, me permite hablar un propósito que es creativo, filosófico, que el autor; en este caso yo, quiera plantear», reflexiona Carlos.

El tip narrativo de Carlos

«Bueno primero debe ser una historia que en términos generales sea digna de ser contada, es decir, que uno la pueda contar desde un asado, metafóricamente hablando, o en una reunión de amigos, o lisa y llanamente transcribirla al papel. Si resiste todo esos pasos evidentemente estamos frente a una historia digna de ser contada», puntualiza Carlos Pinto.

Carlos Pinto transgeneracional

Sus programas de TV como el Día Menos Pensado, pero sobre todo Mea Culpa, le ha permitido seguir siendo furor aún en generaciones más jóvenes. Los 62 años y los 4 décadas que cumple este 2021 en la televisión, sin duda le permiten posicionarse como un ícono transgeneracional.

Su narrativa, muy característica de suspenso inquietante, es parte de ideario cultural en miles de personas que consumen la señal abierta de televisión. El tenso, misterioso y oscuro sonido de Mea Culpa, perdura en la conciencia de sus telespectadores.

Todo este aporte de Carlos Pinto, tal como el ave fénix, hacen renacer su enigmática figura en cada emisión de su destacado programa; que aún 28 años después de sus primeras emisiones, es motivo de reunión y goce para las familias chilenas.

La profunda y absorta locución es ahora traspasada al papel y claro está, a la gente le encanta;  pues aún afirmando su humildad de primerizo en el mundo literario, los números y opiniones han dejado patente, que la voz de Carlos Pinto sigue calando hondo en sus fanáticos.

«yo no escribía por vender, necesariamente escribía por el placer de escribir y ver que hay libros que tienen tu impronta», aclara Pinto.

Finalmente los más enigmáticos, infortunados y hasta macabros casos, seguirán teniendo lugar en las letras de Carlos,  y tal como siente «que no sabe que va a pasar»  en su periplo literario, sus más fanáticos estarán esperando qué caso contará en otra oportunidad.