Sin duda, una persona que pierde la vista debe aprender a acostumbrarse otra vez a vivir. Cosas que encontramos tan simples en nuestra vida diaria, como leer un artículo en internet, o ver televisión no podríamos realizarla sin este sentido tan preciado que nos concedió la vida. Para este anciano, quien perdió la vista siendo relativamente joven y que pasó 19 años siendo no vidente, pudo volver a rehacer su vida gracias a la ayuda de unos vecinos que le pagaron una cirugía.

Su rutina había cambiado drásticamente en muchos aspectos, y ahora al fin podrá volver a disfrutar cosas en las que tenía una gran cantidad de límites.

El hombre que perdió la visión hace casi 20 años

En Filipinas, un hombre de 65 años que pasó casi dos décadas viviendo sin visión, recibió un gran regalo por parte de sus vecinos. Estos se organizaron para pagarle una cirugía que le arreglaría los ojos.

Impresionantemente, el Doctor Noel Lacsamana, quien es conocido en Filipinas e internet por sus milagrosas intervenciones médicas, se demoró sólo 7 minutos en devolverle uno de sus 5 sentidos a este hombre. Todo gracias a la solidaria comunidad de vecinos de este hombre, quien podrá volver a ver como lo hacía en sus primeros años.

Este hombre había comenzado a desarrollar cataratas antes de los 40 años. Y la evolución fue tan drástica que quedó ciego casi totalmente. Aunque, tras la ayuda de una organización benéfica que lo contactó, y junto a sus vecinos se propusieron cambiarle la vida.

De acuerdo al Dr. Noel Lacsamana al medio Today, estas operaciones de cataratas son relativamente rápidas, pero bastante costosas. Por ello, actualmente el 60% de sus pacientes llegan gracias a colectivos u organizaciones de beneficencia.

Una vez que terminó esta breve sesión, el hombre simplemente no pudo creer lo que estaba pasando. Se levantó de la camilla, abrió los brazos y comenzó a orar, agradeciendo a los que se organizaron para ayudarlo y en especial al Dr. Lacsama. A este le dijo que tenía «manos hechas por dios».

De hecho, el hombre pensó que estaba soñando y sólo fue cuando se derrumbó a llorar en los brazos de los médicos que comprendió que ya era capaz de ver.