Hace una semana, el Gobierno anunció nuevos medidas restrictivas para combatir los altos casos de contagios. Esto, incluyó reducir la lista de bienes esenciales. Sin embargo, los cuestionamientos rápidamente llegaron respecto a qué se considera esencial y que no.

Al respecto, desde el Gobierno los definieron como aquellos bienes que «son imprescindibles para la subsistencia, el teletrabajo, la educación a distancia o el funcionamiento, conservación y seguridad del inmueble».  

Sin embargo, uno de los puntos más polémicos sobre los bienes considerados esenciales, es la venta de alcohol en recintos donde se vendan productos de primera necesidad. Así, en redes se discutió en torno a productos que no estaban en la lista. 

¿Qué productos se consideran como bienes esenciales?

Anteriormente, se señalaron como bienes esenciales los productos alimenticios y bebestibles, sanitarios, higiene personal, artículos de limpieza y/o cualquiera de los regulados en el Libro IV del Código Sanitario. Así mismo, se permiten aquellos implementos necesarios para la realización de teletrabajo y el estudio desde casa.

La nueva lista de bienes esenciales también incluye ropa para recién nacidos y niños pequeños. Así, se permiten los artículos para maternidad y paternidad, además de los necesarios para cuidar la primera infancia. Además, se añaden los productos del cuidado de mascotas.

El cuidado del inmueble también estará dentro de aquello considerado esencial. Así, se incluyen productos de jardinería, de oficina, de cocina, dormitorio, baño, lavandería y electrodomésticos. Junto con esto, se añaden muebles y la iluminación.

Finalmente, dentro de la categorías de ‘otros’ bienes esenciales, se incluyen pilas y baterías, neumáticos, encendedores, aceites y lubricantes, además de aquellos necesarios para la mantención del vehículo o cualquier medio de transporte.

Respecto a lo que sigue sin aparecer en la lista, no se incluye la venta de ropa por menor ni al mayor, a excepción de la de niños y bebés. Tampoco se puede comprar alcohol, al menos que se venda en lugares donde se vendan bienes esenciales, como supermercados.