Un vuelco inesperado en su destino vivió Freddie Figgers, un hombre estadounidense que al nacer fue botado al basurero y ahora se convirtió en un millonario experto en tecnología.

Las burlas y la presión social fueron algo común para Figgers. Sin embargo esto hubiera sido mucho peor de no haber sido por una pareja que recogió de los escombros. Se trata de Nathan y  Betty May, quienes ya eran adultos mayores cuando lo acogieron, tenían 74 años y 66 años respectivamente.

Para un programa de la BBC,”Outlook”, este multimillonario comentó que sus compañeros de clase y niños de su edad veían en él la excusa perfecta para acudir al bullying:

“Los niños solían burlarse de mí; me llamaban ‘bebé basura’, me decían ‘nadie te quiere… eres sucio’. Recuerdo ocasiones en las que me bajaba del bus escolar y niños me agarraban y me tiraban en botes de basura y se reían de mí”, afirmó.

Ni ellos ni nadie esperaría que años más tarde esta persona se convertiría en lo que la mayoría desea: alguien exitoso que además hace lo que le gusta. Figgers siempre tuvo curiosidad por la tecnología y por ahí vio el camino de cómo salir de la adversidad que le había tocado vivir.

freddie figgers

¿Cómo llegó Freddie Figgers a ser multimillonario?

Todo comenzó cuando iba con su padre a recolectar objetos que ya no servían. Desde ahí que él las arreglaba y las convertía en algo totalmente diferente. Para él “lo que para un hombre es basura, para otro es un tesoro”

Desde ahí que se enamoró de la tecnología. Le regalaron una computadora, comenzó a trabajar asalariado, aprendió muchísimo y decidió que era lo que quería realizar en su vida.

Sin embargo, un triste suceso lo llevó al éxito: su padre sufría de Alzheimer y se dio cuenta de que lo único que no olvidaba usar eran sus zapatos.

Por esta razón, creó un sistema que le permitiera conectar su computadora al calzado de Nathan, su padre:

“Todo esto era antes de que existieran Apple o Google Maps, así que lo integré con Tomtom para que cuando mi padre desapareciera yo pudiera presionar un botón en mi computadora y preguntarle dónde estaba”.

Luego de esto, tuvo la oportunidad de vender esta tecnología a una suma de 2 millones de dólares. Pero eso no significó felicidad para Figgers, ya que su padre murió durante ese tiempo y no logró comprarle las cosas que le había prometido.

Finalmente, Freddie Figgers decidió lanzar una compañía de telecomunicaciones en su zona, un territorio en el que no se invertía mucho. Para dar con su objetivo necesitaba una licencia de la Comisión Federal de Comunicaciones, una agencia estatal independiente de Estados Unidos. Y aunque le costó, finalmente lo logró.

Se convirtió en el hombre afroamericano más joven en recibir esta licencia (21 años) y ahora, su compañía, vale alrededor de US$62 millones.