Un equipo internacional de astrónomos descubrió un patrón cíclico de 157 días, que proviene de una misteriosa explosión de radio desde el espacio.

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En un artículo publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, el equipo, dirigido por investigadores del Jodrell Bank Observatory de la Universidad de Manchester, reveló los resultados de un estudio de cuatro años de ráfagas de radio rápidas (Fast Radio Burst o FRB, en inglés), en donde determinaron que las ráfagas de radio se repiten cada 90 días, para después quedarse en silencio por 67 días más, creando un ciclo de 157 días.

«Este descubrimiento emocionante resalta lo poco que sabemos sobre el origen de los FRB», dijo Duncan Lorimer, decano asociado de investigación en la Universidad de West Virginia. «Se necesitarán más observaciones de un mayor número de FRB para obtener una imagen más clara sobre estas fuentes periódicas y dilucidar su origen».

El estudio de los FRB es un desarrollo bastante reciente en astronomía. Las señales duran solo milisegundos y se descubrieron hace apenas una década. Aunque en un comienzo se pensó que era un fenómeno único, las señales se repiten, dando a entender que se trata de ciclos.

¿De dónde provienen los FRB? Los hallazgos sugieren que podría haber más de una fuente para ellas. De acuerdo a Science Alert, las posibles explicaciones para las señales van desde agujeros negros hasta magnetares (estrellas de neutrones con campos magnéticos más fuertes), púlsares (estrella que emite radiación muy intensa a intervalos cortos y regulares) y más.

Dicho esto, desde la revista aseguran que es poco probable que las señales provengan de formas de vida extraterrestres.