Game of Thrones es una de las series más exitosas del último tiempo. A pocos meses de que llegue a su fin, han comenzado a saberse sabrosos y curiosos detalles de las grabaciones.

Uno de ellos es lo que reveló Sophie Turner, quien personifica a Sansa Stark en la serie. En una entrevista la actriz de 22 años dijo que la obligaron a no lavarse el pelo durante las grabaciones para que se viera realmente sucio.

«En las primeras temporadas podía lavármelo porque era una joven aristocrática, pero desde la temporada 5, me comenzaron a pedir que no me lo lavara, y era asqueroso», contó a InStyle.

La razón se debía a que su personaje era pelirroja, mientras su verdadero color de pelo es rubio. Esto era algo realmente desagradable para Turner ya que la nieve falsa que caía en su cabello era grasa por lo que se le quedaba pegada.

Afortunadamente en las últimas temporadas a la actriz se le permitió ocupar una peluca. «En las primeras temporadas tenía permitido lavarme el pelo, porque era una niña muy aristocrática en ese tiempo», señaló.

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