No se trata de un episodio de Game Of Thrones. No es la historia de una guerra entre familias. Es que en Chile, a diferencia de otros países en el mundo, no existe una casa predeterminada para que puedan llenarlas los líderes del poder ejecutivo. Para entender de qué se trata, conversamos con el colega de The Clinic, Joaquín Zúñiga, quien fue el responsable de un gran reportaje que relata al detalle cada una de las viviendas del ejecutivo.

Nos explicó cuáles son las condiciones, y algunas anécdotas de estos complejos habitacionales adecuados para el poder ejecutivo. Para su reportaje, se alió con el cronista urbano, Miguel Laborde.

Casas presidenciales en Chile

Hubo algunos proyectos frustrados y otros desechados, pero la mayoría de los últimos presidentes han debido mantenerse en su «humilde morada» de siempre, o bien buscar arriendo (pagado por el Estado, obviamente).

Pero no es tan simple. El nido del presidente tiene que cumplir con una buena cantidad de condiciones. Debe tener más de un acceso de entrada y salida, estar próximo a un centro asistencial/clínica/hospital, contar con espacio suficiente par recibir a otras autoridades y que agentes de seguridad puedan dormir allí.

Pero esto no es todo. Además, tiene que ser en un sector sin edificios altos desde donde puedan atacar francotiradores.

Dónde vivieron los presidentes históricamente

El último presidente con una residencia fuera del sector oriente de la capital fue Jorge Alessandri Rodríguez, quién presidió la nación entre 1958 y 1964. Se ubicó específicamente en la calle Phillips 16, a solo pasos de la Plaza de Armas. Según relata Joaquín, el mandatario habitaba tan cerca de La Moneda que podía ir a trabajar caminando. Esto ante la vista de transeúntes sorprendidos por la presencia del ejecutivo en la calle.

Tiempo después fue el turno de Eduardo Frei Montalva, quién utilizó su propia vivienda como casa oficial desde 1964 hasta 1970. Se ubicaba en Providencia, en Hindenburg 683. En el lugar ocurrieron un par de sucesos bastante particulares, ya que esta casa fue testigo de dos personas con un valor histórico incalculable. En 1966 un tal Neil Armstrong llegó a Chile en el marco de una gira sudamericana de la NASA. Compartió con Frei Montalva en su propia casa, vio un partido de Colo – Colo en el Estadio Nacional y se marchó. Su destino fue la luna, y años más tarde, le entregó un pedazo de esta a Frei. Dicho trozo ahora reposa en el museo puesto en su nombre, en pleno Providencia.

Pero esto no sería todo, ya que en 1968 la Reina Isabel II visitó Chile, e hizo lo propio en la casa del jefe de estado.  En dicho viaje, llegó el conocido Ford Galaxy que han usado casi todos los mandatarios durante las ceremonias de fiestas patrias y Días de Glorias Navales.

Primera casa presidencial

Como es sabido, Salvador Allende, vivió en Guardia Vieja, Providencia, hasta 1971. Ese año se le permitió al Estado comprar la propiedad ubicada en Tomas Moro, Las Condes, convirtiéndose en la primera casa presidencial en ejercicio. Fue lamentablemente bombardeada durante el Golpe de Estado en 1973.

El dictador Augusto Pinochet no escatimó en gastos y tuvo 4 casas durante su régimen. Las Condes, Cajón del Maipo, Luis Thayer Ojeda y la Mansión de Lo Curro. Esta última no logró ser utilizada íntegramente gracias al reportaje de Mónica González en 1984.

De vuelta en la democracia, Patricio Aylwin vivió sus años de presidente en Providencia, en una casa donde hoy sigue viviendo su viuda Leonor Oyarzún. Para desempeñar sus funciones tranquilamente, el Estado le arrendó una vivienda contigua que el mandatario utilizaba como oficina. Hoy, dicho lugar es la sede de la Fundación Aylwin.

Frei Ruiz Tagle se quedó en Las Condes durante su mandato, sin tener que mudarse. Realidad diferente fue la de Ricardo Lagos el 2001, quién debió cambiarse desde su casa, a otra más adecuada en Providencia. La casa en cuestión ya no existe.

Michelle Bachelet tuvo que mudarse no una, sino dos veces. Las Condes y La Reina fueron sus ubicaciones en el primer y segundo mandato respectivamente. En contraste, Sebastián Piñera se mantuvo en su casa de Las Condes durante sus dos periodos.

Pero, ¿qué le depara a Gabriel Boric?

Históricamente las moradas presidenciales se fueron moviendo al sector oriente de la capital. Según lo recopilado por Joaquín, esto responde a un interés por las casas con jardín. Un patio amplio y espacio serían los principales factores a la hora de tomar la decisión de establecer una casa del ejecutivo, además claro, de la viabilidad de la seguridad.

El colega conversó con  Miguel Laborde, quién le dijo donde era aconsejable que viviese Gabriel Boric. Para el urbanista, el lugar ideal que puede reunir las condiciones presidenciales es el Barrio Yungay. Según relata Zúñiga, para Miguel el sector «representa el sentir republicano«. Esto por la llegada en masa de intelectuales latinoamericanos que llegaron al lugar en 1930. La actividad cívica que existe es el principal argumento para que el presidente escoja a este histórico barrio.

Sin embargo, el próximo mandatario expresó su intención de que su casa presidencial se ubique en San Miguel. Otras recomendaciones eligen  Ñuñoa como el lugar a elegir, pero al hacerlo se expone directamente a las burlas por el cliché que esto implica.

Fue un día de culturización cívica en Un País Generoso, que cierra la semana con el reportaje del gran Joaquín Zúñiga.