La película Luca llena la misión de Pixar sobre expandir sus horizontes. La película animada, dirigida por Enrico Casarosa, está situada en Italia, pero la manera de contar la historia está enormemente influenciada en películas japonesas, especialmente las obras de Hayao Miyazaki: sutiles, hermosas y conmovedoras. Con el pasar de los meses se ha convertido en un fuerte competidor al momento de buscar el Oscar por la mejor película animada.

Casarosa nació en Milan y fue criado ahí en los 70s y 80s, pero la película ocurre mucho antes, en los años 60 «porque parece más eterna. Y como el buceo no era tan popular, la existencia de una comunidad de monstruos que viven en el océano era mucho más creíble.»

Un proyecto inspirado en la animación japonesa

También existieron razones estéticas: A finales de los 50 y comienzos de los 60 había un estilo distinto, desde las ropas hasta las motonetas, y fue la época dorada del cine italiano, con películas de Federico Fellini, Luchino Visconti, Roberto Rossellini, Vittorio De Sica y Pietro Germi, entre otros.

El director dice que: «Cuando era joven me enamoré con los dibujos animados y la TV, especialmente la animación japonesa.» En los comienzos de la carrera de Hayao Miyazaki existieron especiales para la televisión japonesa-italiana, como Sherlock Hound, que contaba la historia de un perro que resolvía crímenes.

«Lo amé, pero nunca hice la conexión a ‘Quiero ser un animador.’ Me llevó a ver películas de Miyazaki. Me di cuenta con la animación, como las películas de Disney y El castillo en el Cielo de Hayao Miyazaki. Sus películas eran muy entretenidas y maravillosas.

Luca logró un éxito enorme en Estados Unidos y todo el mundo, tanto así que recientemente se anunció un spin-off de la película animada. Este hecho terminó de marcar la grandeza de la película, ya que hechos como este no ocurren seguido para una película de Pixar.