Actualmente, casi todos tenemos un celular en Chile. De acuerdo a los datos de la consultora Branch, vivimos 19,16 millones de personas en el territorio, junto con 25,31 millones de dispositivos móviles, entre celulares y tablets. Es decir, hay más equipos que personas en el país. Estas cifras son muy reveladoras de varios aspectos de nuestra sociedad, como el acceso a tecnología y la importancia de las conectividad, pero hay otros aspectos que pueden vincularse. Por ejemplo, ¿sabes cuál es la huella de carbono de un teléfono? ¿o cuáles son los residuos que generan?

Químicos esenciales

Para construir los celulares, su materia prima se extrae a través de la minería, la que es conocida por su daño medioambiental. Por ejemplo, los altavoces y micrófonos de los teléfonos necesitan hierro; los marcos y las pantallas son de aluminio y magnesio; los circuitos eléctricos están hechos de cobre, plata y oro; las baterías se hacen en base a grafito y litio; le procesador requiere de silicio; y todo esto se suelda con aleaciones de estaño y plomo.

Las consecuencias de la extracción del litio, un mineral que tiene grandes concentraciones en Chile, son conocidas en todo el mundo. No solo el proceso de extracción daña la naturaleza, ya que implica evaporar agua de salares; sino que sus desechos se acumulan relaves tóxicos.

salar de atacama PIXABAY

Gasto hídrico

Otro de los factores a considerar es la cantidad de agua necesaria para poder construir un teléfono nuevo. De acuerdo a la plataforma Water Footprint Network, se usan 908 litros de agua en la cadena de producción de un solo celular. Además de gastar tanta agua, los desechos que mencionábamos son especialmente contaminantes para los ríos y los lagos, en los que se asientan el cianuro y mercurio.

De acuerdo a la científica Karen Hudson-Edwards, académica de Minería Sostenible en la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, la extracción de oro es la industria que más daña la Amazonía. Y pese a todo esto, en los países desarrollados solamente se reciclan el 15% de los teléfonos celulares.

La conclusión es que cada smartphone contamina mucho. Así que ya sabes, un aporte que puedes hacer para el planeta es cuidar tu smartphone para que te dure harto tiempo, y así no tengas que comprar uno nuevo. Para complementar esto, puedes revisar nuestra recomendación de cinco apps que te ayudarán a ser más ecoamigable.