Nuestras vidas cambiaron completamente con la llegada de la pandemia del COVID-19. Día a día intentamos adaptarnos a esta nueva forma de vida, la cual tendrá que seguir por lo menos un tiempo más. Esto hasta que gran parte de la población mundial esté vacunada y alcance la inmunidad de rebaño. Por ello, muchos se preguntan cuándo habrá una fecha determinada para que sea el fin de la pandemia. Esto ha traído a que múltiples académicos y científicos estimando lo que podría suceder en un futuro próximo.

Si bien no existe una fecha exacta todavía, ya que cada país es diferente en relación a su plan de acción contra el coronavirus, las ideas para atacar la cantidad de casos, sobran.

Controlar las curvas de contagios

En un artículo que publicó el medio The New York Times, explicaron que los procesos de vacunación podrían servir para bajar de manera drástica los contagios de coronavirus, y así pasar de niveles crecientes a decrecientes.

Quien escribió es la profesora asociada de la Escuela de Políticas Públicas de la Universidad de Maryland, Zoë M. McLaren. Si bien dice que Estados Unidos ya vacunó a más de la mitad de los adultos (144 millones de habitantes), aún faltarían muchos meses para que la mayor parte del país alcance la inmunidad de rebaño.

McLaren es conocida por ser una estudiosa de la política sanitaria y económica para combatir pandemias de enfermedades infecciosas como VIH o tuberculosis.

La importancia de ir a vacunarse en esta pandemia

Respecto al coronavirus, asegura que si bien el número de casos se puede duplicar en cuestión de días, también puede ocurrir la situación inversa. Esto último reduciéndose a la mitad los casos totales de contagios en un mismo periodo de tiempo.

Comprendiendo esto, asegura que se puede tener una idea más clara en las próximas fases de la pandemia. A esto, agregó que las tasas de vacunación deberían mejorar rápidamente el escenario, pero es vital que la gente se siga cuidando a pesar de que disminuyan los números de casos.

Esto último nos recuerda el caso de nuestro país, el cual ha sido ejemplar en muchos países al demostrar que el proceso de vacunación, a pesar de ser efectivo, no asegura que no dejen de existir los contagios si es que no se siguen respetando las medidas sanitarias.

«El fin de la pandemia»

A esto añade que cada posible caso de COVID-19 que se evita, corta las cadenas de transmisión y así evita que se multipliquen casos en el futuro. Esto sería vital para proyectar cuando las curvas tienen un decaimiento exponencial. Por ello, dice que «el final de la pandemia», probablemente se vea como una caída abrupta de casos, seguida de un periodo de números bajos que se prolongará. Sin embargo, enfatiza en que esto no servirá de nada si es que las personas relajan las precauciones.

La inmunidad de rebaño

McLaren también aclara que alcanzar la inmunidad de rebaño es un objetivo clave. Esto para que los casos lleguen a cero y se desacelere la propagación del virus que ha provocado la pandemia. Ya sea combinando la inmunidad que se adquirió por vacunación o infección, e incluso cuando la gente ya retome su vida normal.

Sin embargo, advierte que la inmunidad de rebaño no evita que existan brotes, al menos no de manera inicial. Dice que son tan pocas las personas susceptibles a las infecciones, que cualquier brote que ocurra, tiende a desaparecer. Por ello, el recuento de casos por la pandemia disminuye y los brotes se van volviendo cada vez más comunes con el paso del tiempo.

Si bien recuerda el anhelo de todos los Gobiernos de alcanzar la inmunidad de rebaño, la académica dice que se podrán reducir rápidamente los contagios con un decaimiento exponencial. Aún si el objetivo no se alcanza en cuanto a estadísticas de casos en la pandemia.

Para ello dice que se necesitan mantener las tasas de transmisión por debajo del punto de inflexión. Esto entre el crecimiento exponencial y el decaimiento exponencial, concluyó.

Lograr un «decaimiento exponencial» y mantener las precauciones sanitarias

Aclara que mientras aumenten los números de personas vacunadas, van a poder reducir las precauciones de contagio sólo a la par que los casos vayan disminuyendo. Con esto, da la esperanza de que, manteniendo los casos bajos, será más fácil con el tiempo. Y así se logre mantener casos bajos sin esfuerzo. Para ello se deben vacunar suficientes personas para mantener los casos en un nivel bajo, es decir, decaimiento exponencial.

A pesar de ello, dice que esto no servirá de nada si es que las personas desechen las precauciones si ven que los casos disminuyen. Lo mismo si se resisten a intensificar las precauciones cuando los casos aumenten.

Concluye que, afortunadamente, la dinámica exponencial que conduce a cambios bruscos en los números de casos cuando estos son altos, al mismo tiempo conduce a cambios mucho menos dramáticos cuando son bajos. En resumen, a medida que más y más personas se vacunen, los cambios también se reducirán, ya que menos personas serán susceptibles a la infección.

Dicho esto, es vital que todos pongamos de nuestra parte. Esto, si se siguen manteniendo en nuestro cotidiano las medidas sanitarias que se están imponiendo en todo el mundo. Esto para así retomar nuestra vida normal en algún futuro próximo. De lo contrario, no habrá una fecha cercana para que la pandemia se acabe de una vez por todas.