Las mujeres, a lo largo de nuestra historia, hemos sido bastante invisibilizadas en todos los ámbitos profesionales y creativos. Por lo mismo, es que hoy traemos la historia de una mujer que dio inicio a algo que se mantiene hasta hoy. Se trata de Murasaki Shikibu, la creadora de la novela más antigua de la historia.

Probablemente en nuestros recuerdos académicos no tengamos este nombre en nuestra cabeza. Casi siempre se nos habla de autores hombres y occidentales, por lo que la mención a este personaje de carácter histórico para la literatura no ha llegado a nuestras cabezas hasta ahora.

 Murasaki Shikibu fue una escritora, poetisa y cortesana que vivió en Japón durante el siglo XI. Dentro de su obras más reconocidas está  ‘Genji Monogatari’, novela que se considera como la primera en la historia. Así es, la primera obra de este reconocido género fue escrito bajo la mano del género femenino entre los años 1005 y 1013.

La trama de «Genji Monogatari» contempla diversas historias y personajes a medida que avanza. El protagonista es un hijo de emperador que hace todo lo posible para recuperar lo que le corresponde, ya que desde niño fue alejado del poder.

«Una vida repleta de luces y sombras. De maquinaciones de poder y de erotismo que llenan el clásico más notable de cuantos quedaban por traducir a nuestra lengua», segÍn Googlereads.

Esta obra tiene aproximadamente mil seiscientas páginas en total, por lo que se divide en dos volúmenes.

La curiosa historia detrás de la invención de Murasaki Shikibu

Durante esa época, al igual que en muchos ámbitos de ahora, se hacía una separación entre hombres y mujeres. Por lo mismo, es que el abecedario complejo, que permitía contar historias más contundentes, estaba permitido solo para el género masculino.

Murasaki Shikibu

Mediante este, los hombres generaban poesía y contenido parecido al que en ese momento realizaban también en China.

Sin embargo, pese a la desventaja que sufrían las mujeres, estas decidieron comenzar a escribir con lo poco que tenían. Así nació ‘Genji Monogatari’.

A esto, se le suma la difícil vida que tuvo la autora, ya que su marido murió tempranamente y su madre falleció cuando era muy pequeña.