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Los Pettinellis celebran 20 años de la banda, con más que justa razón

La banda chilena hizo un recorrido por su repertorio histórico, en un concierto que dejó en claro el estado del arte del rock chileno.

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INSTAGRAM: @lospettinellis / @mariana.soledad

Eran las 21:07 y las luces del Teatro Coliseo se apagaron. El público exigía la entrada de Los Pettinellis, y la banda obedeció. Frente a un público eufórico, la agrupación celebró los 20 años de su creación, haciendo un recorrido por su repertorio clásico.

Liderados por el reconocido cantante y guitarrista, Álvaro Henríquez (Los Tres), la banda se instaló en el escenario con Boris Ramírez (Los Tres, Primavera de Praga) en la batería,Paul Cortés Monroy en el teclado, Paolo Murillo en la guitarra, y Sebastián Chiporro en el bajo. Una buena mezcla para un concierto excepcional.

¿Qué canciones tocaron?

Desde el 2002, Los Petinnellis lanzaron un solo álbum, y eso fue más que suficiente para hacer cantar a todo el Teatro Coliseo, que estaba casi a capacidad completa.

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INSTAGRAM: @lospettinellis / @mariana.soledad

La banda revisitó algunos de sus éxitos más conocidos, como "Hospital", "Fidel" y "Niña". Al setlist sumaron "Sexo con amor", canción escrita para el soundtrack original de la película de Boris Quercia. Esta vez presentaron la canción junto al sobrino del vocalista, Nicanor Henríquez, que brindó una genial improvisación en guitarra eléctrica al puente de la pista.

Hacia el final del concierto, Álvaro Henríquez agradeció a los asistentes, felicitándolos por su buena voz y por ser "muy afinados". El público era afinado, y Henríquez lo era más, porque esa voz que lo hizo conocido en Chile y el extranjero está intacta. Así fue como comenzó la que sería la última canción: "Un hombre muerto en el ring", que dio el cierre al concierto en una nota alta.

Pero el público esperaba escuchar más. Una canción en particular: "Ch ba puta la güeá", coreaban los fanáticos.

Entre gritos, Los Pettinellis volvieron al escenario para el encore, con "Arriba quemando el sol", cover de Violeta Parra, "El pueblo unido", de Quilapayún. Terminadas estas dos canciones, Henríquez cambió de instrumento para ceder a la petición. Las luces se volvieron azules y frente al público eufórico, la banda comenzó a tocar "Ch ba puta la güeá".

El estado del arte del rock chileno

En el Teatro Coliseo, la banda demostró sus habilidades como músicos, y que todo el peso histórico que tiene su nombre está más que merecido. La batería hizo retumbar el edificio en todo momento. El bajo y el teclado, con un ritmo impecable, llenaron de energía al público.

Las guitarras dieron razones al público para volverse loco. Y eso fue justo lo que hicieron en este show para celebrar la historia del grupo.