Mucho de lo que es Charly García hoy, se debe al mito que se construyó en torno a él en su juventud. Entre excesos, y polémicas, las verdades dieron paso a teorías casi conspiracionales. Una de ellas, y que circula hasta el día de hoy, es sobre el origen del bigote bicolor del artista. ¿Se tinturó? ¿es el resultado de su genética? ¿solo es parte del look? ¿o símbolo de algo más profundo?

No llores por mí, hijo

Tal vez esta historia es menos compleja de lo que uno podría esperar, pero es romántica. Cuando Charly tenía tres años sus padres realizaron un viaje a Europa, mientras él se quedó bajo el cuidado de su abuela y sus niñeras. Su familia siempre tuvo una situación económica privilegiada, por lo que podían darse esos lujos. Era 1954 solamente.

Cuando sus padres, Carlos y Carmen, regresaron a la casa, notaron que su primogénito tenía manchas blancas en el lado derecho del rostro. En una entrevista el cantante reveló: «¿Por qué tengo el bigote bicolor? Porque mamá y papá se fueron muy lejos. Los extrañé mucho y así me salió el bigote. No fue antojo, fue un extrañar».

oído absoluto

Melancolía pura

Allí la comitiva de cuidado les explicó que Charly había tenido un ataque de nervios, el que fue tan grande que le desencadenó vitiligo. Así que la respuesta sobre su bigote es una mezcla de la genética y de sus emociones.

En Chile, el vitiligo es conocido popularmente como melancolía y su desarrollo se asocia a experimentar un gran sufrimiento o estrés. Esta condición no tiene cura y no afecta directamente la salud de las personas, aunque se le asocia a otras enfermedades, como la tiroiditis de Hashimoto y la artritis reumatoide. Sí hace que sean más sensibles a la luz solar, porque pierden la pigmentación en ciertas zonas del cuerpo.