La texana Annie Clark, mejor conocida bajo su nombre artístico St. Vincent, y su mejor amiga Carrie Brownstein, de Sleater-Kinneyconversaron con IndieWire sobre su reciente trabajo juntas. The Nowhere Inn fue realizado entre ellas y el director Bill Benz para construir una historia de ficción que se presenta como documental.

Un mockumentary entre amigas

La gracia de este subgénero del cine es que presenta una historia inventada, en este caso escrita por Clark y Brownstein, pero se graba y narra como los verdaderos documentales. Esto puede aplicarse a varios estilos, tal como se hizo con The Blair Witch Proyect en 1999 o Cloverfield en 2008 en el terror, o la serie de comedia Modern Family el 2009.

En este caso, vemos cómo Brownstein, una directora de cine, acompaña a su mejor amiga Clark en sus giras y conciertos por Estados Unidos. De ahí en adelante todo es ironía sobre la naturaleza de los artistas, el ego de las celebridades, y su particular psicología. Ah, y shows de St. Vincent.

The Nowhere Inn — Still 1

Deconstruir un género

«Aunque estábamos muy interesadas en deconstruir ciertos tópicos narattivos, igual quería tener algo que lo aterrizara emocionalmente. Annie es una tremenda performer en el escenario y como música, pero ella también aportó buena actuación en esto. Ella no le tiene miedo a presentarse frente a la cámara, y eso me ayudó a hacer la película con la altura que queríamos», explicó Brownstein sobre el contenido el proceso.

Por supuesto esto tiene una profunda relación con la música, ya que la idea surge al recordar el film Performance, hecho en 1970 por Nicolas Roeg cuando acompañaba a Mick Jagger en sus conciertos con The Rolling Stones. Desde esta perspectiva, Clark tiene clarísimo que todo es un montaje. «Los documentales sobre estrellas pop son encargados por el artista en cuestión y ellos tienen la decisión final así que siguen mostrándote algo que ellos quieren que veas. Estás viendo una versión seleccionada de lo que quieren que veas. Si esa es la premisa con que comenzamos, entonces eso es propaganda, así que ¿por qué no asumirlo y aprovecharlo para explorar? No pretendo que la gente vea este documental y caerles bien».