Este 26 de julio se confirmó el fallecimiento de Fernando Karadima, el ex sacerdote condenado por la justicia eclesiástica por sus crímenes de abuso sexual. Así, se convirtió en un símbolo de los crímenes realizados por líderes de la Iglesia Católica en Chile y el mundo. Esto quedó mejor retratado en el libro Karadima, el señor de los infiernosde la Premio Nacional de Periodismo, María Olivia Mönckeberg.  

En 2011, la periodista publicó el aclamado libro que exponía la investigación que realizó a raíz de los relatos de Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo. Hoy, el libro cobra una nueva relevancia tras el fallecimiento de Karadima.

Para conversar sobre su libro y los crímenes de Karadima, María Olivia Mönckeberg participó de la última emisión de Un País Generoso. En la ocasión, recordó cómo llegó el relato a ella y qué significa la muerte del ex sacerdote condenado por abusos sexuales.

¿Qué dijo María Olivia Mönckeberg?

«Sabíamos que estaba retirado pero impacta esa sensación de impunidad», señala Mönckeberg sobre el fallecimiento de Fernando Karadima. Y es que, pese a las pruebas que expone su libro, el abusador sexual no pasó un solo día en la cárcel, pues sus crímenes sobreseyeron. 

«Después de todo lo que sabemos, del abuso sexual y de poder, jamás fue capaz de pedir perdón a sus víctimas y a la sociedad», añade además respecto a cómo la figura de Karadima continúa generando impacto, no solo por su impunidad, sino que también por su negación a reconocer sus crímenes.

Según contó Mönckeberg, fue James Hamilton quien se acercó con ella para relatarle sus experiencias y destapar la ola de abusos. El joven, quien conocía a la periodista ya que era amiga de sus padres, confió en su trabajo para poder retratar los crímenes de Karadima.  

Sin embargo, la periodista reconoce que jamás esperó escuchar este tipo de relato. «Quedé anonadada», asegura. Cabe señalar que ella investigó a la Opus Dei y conocía a Karadima y El Bosque, pero jamás había escuchado los relatos de abuso que ahí se cometieron.

La periodista pone énfasis en que probablemente aun hay mucho que no se sabe de los crímenes de Karadima y de otros miembros de la Iglesia. Así mismo, acusa que «la Iglesia Católica no ha dado suficientes explicaciones» sobre su encubrimiento de los crímenes ni ha entregado reparaciones suficientes.