Hoy en «Un País Generoso» nos acompaña Álex Paillán, mayor del Departamento de Tecnovigilancia y Radicomunicaciones de Gendarmería.

¿Por qué? Por la noticia del pasado lunes sobre el caso del «Narco delivery» con drones en la ex penitenciaria de Santiago.

Nuevo método de narcotráfico

Sin duda, el nuevo método para introducir droga a las cárceles es bastante peculiar y por lo mismo, Iván Guerrero le preguntó al mayor si es algo particular o ya una tendencia.

«Primero aclarar que este no es un hecho aislado. La incorporación de las nuevas tecnologías, no solo en los drones, sino que en un gran espectro de tecnologías no es nuevo», comenta el mayor Álex Paillán.

Además, agrega que un punto importante en lo ocurrido es «que no existe una legislación sobre el vuelo de drones sobre establecimientos penales».

Al ruedo salió el querido y, ya de vuelta con nosotros, Werne Núñez e hizo una pregunta bastante simple pero que a más de alguno se le habrá pasado por la cabeza: ¿Por qué simplemente no se les dispara a estos drones?

«No Werne, no es tan simple. Primero hay que entender que la altitud promedio a la que vuelan estos drones es de unos 120 metros de alto. Además, los encargados de preparar estos drones ocultan las luces del aparato, por lo que de noche y sin luz es muy difícil poder identificar estos aparatos», comenta Paillán.

Por lo mismo, según comenta el mayor Paillán, se comienza a buscar tecnología que inhabilite al dron o dificulte su control con quien lo maneja. 

Cantidades y tipos de drogas traficadas

Una de las preguntas que más saltan a la conversación es respecto al tipo de drogas y la cantidad que ingresan a los establecimientos penitenciarios.

«Muchos tipos de droga. Marihuana, pasta base, cocaína son solo algunas de las que ingresan mediante este método. Estamos hablando sobre los 100 gramos de droga que ingresa con un dron», explica el mayor.

¿Se podría estar hablando entonces de una nueva tendencia dentro de los delitos organizados?

«Sí, claro. Las bandas delictivas tienen un poder adquisitivo que les permite realizar e innovar dentro de sus actividades otros métodos. Así que no es descabellado pensar que esto se puede convertir en una tendencia».

En fin, es una nueva preocupación que pone a las autoridades de gendarmería en alerta y que ya está siendo analizada para ponerle un freno al tráfico en los establecimientos penitenciarios.

Para más entrevistas de «Un País Generoso» recuerda que puedes revisarlas acá.