Britney Spears en el juicio de este miércoles 23 de junio, se refirió a los malos tratos de su padre y asimismo, pidió una revisión de la tutela que sostiene su padre, la cual ha estado vigente por más de 13 años.

La cantante se dirigió a la jueza Brenda Penny, en la Corte General de Los Ángeles,  la audiencia fue efectuada virtualmente y Britney Spears emitió sus declaraciones por teléfono.

La algarabía en las redes sociales fue total, incluso un centenar de fanáticos y los miembros de #FreeBritney estaban fuera de la corte con pancartas, carteles y gritando consignas para la «liberación de Britney Spears».

En el juicio la estrella pop criticó a la corte «Han pasado muchas cosas desde hace dos años,  desde la última vez que estuve en la corte. No he vuelto a la corte porque no sentí que me escucharan».

Recordemos que la tutela a cargo de su padre Jamie Spears, le permite administrar toda su fortuna por su exitosa carrera, la que hasta 2019, se cifraba en $60 millones de dólares. 

La tutela recordemos fue impuesta en 2008, por los conflictos que tuvo la cantante relacionados con el uso de drogas y alcohol.

Las fuertes declaraciones de Britney Spears

Asimismo, en los 20 minutos donde daba sus declaraciones mencionó que se había visto obligada a ir de gira en 2018 y actuar en Las Vegas.

Britney Spears acusó aparte de que la obligaron a dar esa gira, que le recetaron litio a la fuerza «Es una droga fuerte. Puedes dañarte mentalmente si la consumes por más de 5 meses». En base a esto, afirmó sentirse borracha y que ni siquiera podía tener una conversación con sus padres.

Criticó duramente a su familia, afirmaba que nadie hacía nada, nadie la escuchaba siquiera. Expresó con impotencia la decepcionante tutela de su padre Jamie Spears, y afirmó «El control que tenía para lastimar a su propia hija le encantaba. Trabajaba siete días a la semana … era como tráfico sexual. No tenía tarjeta de crédito, efectivo ni pasaporte».

«Estoy traumatizada. No estoy feliz, no puedo dormir. Estoy tan enojada, es una locura» agregó  Britney Spears.