Una fatal jornada se vivió entre la noche y madrugada de este jueves en Israel, donde al menos 44 personas murieron. Y unas 150 resultaron heridas. Esto a raíz de una estampida humana durante una masiva celebración judía de Lag Baomer en el Monte Merón de Galilea.

Este incidente se convierte en uno de los incidentes más trágicos de los últimos años en el país.

¿Qué sucedió en Israel?

Alrededor de 100 mil religiosos, en su gran mayoría ultraortodoxos, se habían congregado en este significativo monte de Israel. Allí celebraron esta fiesta que se marcó por cánticos, bailes y hogueras. Este fue el evento más multitudinario en el país desde el inicio de la pandemia del COVID-19.

Sin embargo, acabó con una estampida humana que terminó con la vida de casi medio centenar de personas. Estas murieron aplastadas al quedar atrapadas en un estrecho recinto.

El servicio de rescate Magen David Adom (MDA) en Israel trasladó al lugar seis helicópteros y decenas de ambulancias. Con el fin de poder evacuar a los que resultaron afectados a hospitales de Jerusalén, Safed y Nahariya, entre otros. Una veintena de ellos están en estado crítico y las víctimas mortales podrían aumentar.

Si bien los primeros informes policiales indicaron que un expositor se habría derrumbado en uno de los conciertos, el servicio de rescate dijo que la estampida humana se produjo por una aglomeración y un severo hacinamiento.

Asimismo, el Ministerio de Transporte de Israel envió en las últimas horas cientos de autobuses y trenes. Esto para que los religiosos que se congregaron en la zona pudiesen volver a casa.

Por su parte, el ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó este accidente donde ocurrió una estampida humana como un «desastre terrible».

¿Negligencia policial a raíz de este accidente?

A raíz del terrible accidente en Israel, el fiscal general, Avijai Mandelblit, dijo que el Departamento de Investigaciones del Ministerio de Justicia abrirá de inmediato una investigación. En la que se examinará una posible negligencia policial. Esto para «examinar si hubo sospechas de criminalidad» por agentes que eran parte de la gestión de seguridad de este evento donde ocurrió una trágica avalancha humana.

Por su parte, el comandante del distrito norte de la Policía, Shimon Lavie, quien supervisó la seguridad del festival religioso, asumió la responsabilidad de este desastre.

«Tengo la responsabilidad, para bien o para mal, y estoy preparado para (afrontar) cualquier investigación», dijo a los periodistas.

Los primeros indicios indican que un numeroso grupo de peregrinos judíos caminaban a través de una pasarela. Esta en una vía de salida en un recinto con suelo metálico.

Según la radio del ejército, algunos congregados resbalaron por los escalones, tropezaron, y muchos comenzaron a caer unos encima de otros. Esto generó una situación de asfixias y aplastamientos, en un lugar donde había también niños.