Cada 19 de abril es una fecha importante para los fanáticos de The Doors. Y es que se celebra un nuevo aniversario del clásico álbum L.A. Woman, que ya cumple 50 años desde su lanzamiento. Sin embargo, es una fecha agridulce al ser un recuerdo del último material de la banda con Jim Morrison al frente. 

Y es que la icónica voz del grupo falleció solo meses después del lanzamiento de este disco, un 3 de julio de 1971. Tras esto, el disco se volvió una bitácora de los últimos meses de Morrison y se ha vuelto de los favoritos entre los fanáticos de The Doors.

Además, L.A. Woman contiene algunas de las historias más curiosas de The Doors, combinando los mejores momentos comerciales con los problemas personales de Jim Morrison. Por eso, sus sesiones se han vuelto de interés para los amantes del rock, quienes lo ven como un momento fundamental en la música. 

¿Qué pasó con Jim Morrison en L.A. Woman?

Para finales de la década de los sesenta, The Doors triunfaba tras finalmente alcanzar el éxito comercial. Waiting for the Sun (1968) se convirtió en su primer álbum número uno y el disco siguiente, The Soft Parade, incluyó sonidos más pop. Además, la crítica se rindió ante su material más blues en Morrison Hotel. 

Sin embargo, este éxito profesional de la banda no se transmitió a la vida personal de Jim Morrison. La voz de The Doors había desarrollado una adicción al alcohol, algo que lo vio envuelto en múltiples conflictos en la década de los sesenta. Esto, llevó a que las radios sacaran a la banda de su programación, sobre todo tras el arresto del artista.  

La disquera de The Doors tampoco estaba muy contenta con la imagen del músico, sacando material con fotografías de él cuando era joven para distanciarse de su presente. Jim Morrison amenazó con abandonar la banda, pero el contrato estipulaba un álbum más como obligación. 

Así, la banda continuó preparando este nuevo disco, que los podría liberar del contrato. Sin embargo, las fricciones aumentaban y Jim Morrison no se presentaba a los ensayos. Esto generó la salida del productor Paul A. Rotchild, quien había trabajado en los primeros cinco álbumes del grupo. 

Tras esto, The Doors comenzaron la grabación en un estudio más ‘humilde’ de lo que acostumbraban, para ahorrar dinero. Sin embargo, el estudio no contaba con una cabina de aislamiento para grabar las vocales. Por esto, Jim Morrison decidió grabar sus partes en el baño del lugar, donde tenía el mejor sonido. 

Esto generó que L.A. Woman tuviera un sonido mucho más crudo, con una ambientación similar a un concierto íntimo en vivo. Esto fue perfecto para la atmósfera blues que buscaba la banda con su nuevo material, donde todo terminó saliendo como se planeó.

El álbum cuenta con algunas de las canciones más aclamadas de The Doors y las composiciones más personales y honestas de Jim Morrison. Así, se pueden escuchar temas como Love Her Madly, Riders on the Storm, Been Down So Long y el clásico homónimo.