Los fanáticos del trash metal están celebrando el aniversario de uno de los álbumes más icónicos de la historia del género. Se trata de ‘Master of Puppets’, el tercer disco de Metallica y uno de sus trabajos más celebrados y aclamados. 

Esta placa cuenta con el sencillo titular y canciones como ‘Battery’, ‘The Things That Should Be’, ‘Leper Messiah’, ‘Damage, Inc’, entre otras. Solo con este disco, Metallica vendió más de seis millones en Estados Unidos, siendo de sus más exitosos. Sin embargo, uno de sus elementos más icónicos es la legendaria portada que lo acompaña.  

La portada de ‘Master of Puppets’

Aunque no seas fanático de Metallica, reconocer ‘Master of Puppets’ es bastante sencillo con solo ver la portada. Y es que esta es una de las más icónicas, no solo de la banda, sino que del género en general. Y es que, pese a su aparente simpleza, logró conquistar y pasar a la historia.

En la foto, se puede ver múltiples cruces blancas representando un cementerio sobre el césped. Además, en la parte de arriba se encuentra en grande el logo de Metallica y unas manos rojas que parecen controlar las tumbas con hilos, frente al horizonte. 

La ilustración de ‘Master of Puppets’ estuvo a cargo de Don Brautigam, quien escondió sus iniciales, D.B, en una de las esquinas de la imagen. Uno de los elementos más curiosos es el de un casco de guerra, que muchos fanáticos creen que es una referencia a el tema anti-guerra ‘Disposable Heroes‘.

Sin embargo, todo se trata de una coincidencia. Y es que, según el mismo Brautigam, este no había escuchado ni un solo riff de ‘Master of Puppets’ cuando diseñó la célebre portada. Señaló que estuvo en la lluvia de ideas, pero no sabía que podría representar a una de las canciones.

Y es que el dibujo de hecho estuvo basado en un sketch de James Hetfield, vocalista y guitarrista de Metallica. El músico diseñó la portada de ‘Master of Puppets’, para representar como todos, ya sean soldados o adictos, estaban bajo una manipulación constante. Por esto, se ven las manos rojas con hilos, controlando las tumbas, donde todos son iguales.