Por tercer día consecutivo, los bomberos en Australia luchan para contener los más de 100 incendios forestales que hay en el este del país y que han destruido más de 21 viviendas  en los estados de Queensland y Nueva Gales del Sur.

Los servicios meteorológicos alertan de fuertes rachas de viento y condiciones de sequía que complican la extinción de los fuegos, por lo que se pronostica que las condiciones adversas se prolonguen hasta el martes.

En el estado nororiental de Queensland, la primera ministra Annastacia Palaszczuk indicó el día sábado que el riesgo de incendios seguirá siendo alto durante varios días a pesar del enfriamiento de las temperaturas. «Todavía no estamos fuera de peligro las condiciones son increíblemente secas», ha sentenciado.

Incendios en Australia

 

Por su parte, la jefa en funciones del Ejecutivo de Queensland, Jackie Trad, informó de que 47 «estructuras», la mayoría de ellas viviendas, han sido dañadas o destruidas por las llamas, que causan mayor preocupación principalmente al sur de Brisbane, capital de Queensland, y alrededor de la ciudad de Cairns.

«No hay duda de que con el aumento de las temperaturas por el cambio climático, algo que los científicos ya nos habían advertido, eventos como estos serán más frecuentes y feroces», declaró Trad a los periodistas en Brisbane.

Por otra parte, en Nueva Gales del Sur, el estado más poblado de Australia, se han producido más de 65 incendios de matorrales y pastizales. «Más de 500 bomberos continúan protegiendo los hogares para controlar los incendios en condiciones difíciles», ha informado el Servicio de Bomberos Rurales en un comunicado.

Siendo la primera semana de primavera en Australia, los eventos estremecen y sorprenden al país, ya que no es una época en que históricamente ocurran incendios. No obstante, la costa del país, esta viendo un periodo de grave sequía. Las temperaturas cálidas, la baja humedad, las condiciones secas y los fuertes vientos han avivado fuertemente las llamas.

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