En las últimas semanas las consultas médicas por enfermedades respiratorias como influenza o el clásico resfrío han aumentado de manera considerable en nuestro país.

Los bruscos cambios de temperatura que hemos tenido en los últimos días con mínimas muy bajas y máximas que bordean los 22 grados con sol, han hecho que estemos en un constante debate entre abrigarnos en extremo o no.

Las oficinas cerradas con poca ventilación tampoco ayudan.

Para combatir un resfrío de manera apropiada debes ver a un médico, pero para complementar el tratamiento tradicional aquí en Rock and Pop te entregamos algunos remedios caseros que quizás te pueden ayudar a aliviar los síntomas del resfrío.

Miel con limón para el resfrío

La combinación de la miel con limón es quizás una de las recetas más clásicas. Es en efecto muy buena para el catarro.

Puedes disolver el jugo de medio limón y una cucharadita de miel en un vaso de agua tibia y notarás como esta infusión suaviza tu garganta.

Vapor

Uno de los síntomas más desagradables del resfrío es la congestión nasal, sobre todo cuando llega la hora de dormir en la noche. Un buen remedio casero para aliviar esta sensación son los vahos de vapor.

Es también una receta milenaria, pero se debe hacer con extremo cuidado para no tener accidentes.

Pon a hervir en una olla con agua algunas hojas de eucalipto, cuando hierva la mezcla sácala del fuego y acércate, con cuidado de no quemarte para respirar el vapor durante unos minutos.

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Jengibre

El jengibre es desconocido como un antiinflamatorio natural. Es recomendable para luchar contra la tos, el dolor muscular, el dolor de cabeza y la fiebre.

Corta una rodaja de jengibre fresco, ponlo en una olla con agua y hierve cinco minutos. Deja que repose después puedes colarlo para tomar ese líquido. Otra forma muy efectiva de usar el jengibre es poner la misma cantidad en un té caliente, de preferencia un té blanco.

Cebolla para la tos

Este es un remedio tradicional, que ya usaban nuestras abuelas, pero que es bastante efectivo para calmar la tos. Parte una cebolla en la mitad, ponle un poco de azúcar y agua para que sude más y colócala cerca de la cabecera de tu cama. Los vapores que creará la cebolla ayudan a calmar la tos en la noche (a la mañana siguiente deberás ventilar muy bien).

Además aprovechamos de recordarte que sigue la campaña de vacunación contra la influenza y puedes ver los detalles haciendo click aquí.