Reseña The Car de Arctic Monkeys: Un sonido a lo "James Bond" lleno de elegancia

Para los que aun no se acostumbran al nuevo sonido de Arctic Monkeys, con esta crítica del nuevo disco The Car, sin duda lo revisitarán.

reseña the car arctic monkeys

Luego de 4 años sin nueva música, y tras haber dejado a sus fanáticos más acérrimos divididos tras Tranquility Base + Hotel and Casino (2018), Arctic Monkeys regresó con su nuevo disco The Car, con el cual dejan una vez más en claro que el sello indie rock de sus primeros álbumes ya no será característico dentro de su evolución creativa.

A continuación, te dejamos nuestra reseña de este esperado trabajo discográfico.

Reseña del álbum The Car de Arctic Monkeys: Una ensoñación en formato balada

En entrevistas recientes para promocionar The Car, Matt Helders, baterista, señaló que el sonido de Artic Monkeys continuaría donde habían quedado musicalmente. Esto al ser consultado por las eternas preguntas sobre si alguna vez volverán al sonido de AM (2013) o alguno de los anteriores.

Y así, fue, ya que luego de escuchar algunos adelantos de la agrupación oriunda de Sheffield, que las orquestas, los pianos, y el jazz serían predominantes en The Car. A medida que nos adentramos en el disco, notamos que las canciones de tipo baladas se apropian del álbum.

Lo último se refleja en Thered Better Be a Mirrorball, donde Alex Turner se destaca con su voz más elegante hasta la fecha. Y con versos donde te invita a su corazón.

Luego vamos por I Aint Quite Where I Think I Am, uno de los temas más interesantes que, si bien Arctic Monkeys ya había estrenado durante uno de sus recientes conciertos, sin duda se convertirá en una de las favoritas de su nueva era musical. Y es que con sus tintes funk y r&b, nos recuerda hasta un poco a Marvin Gave.

Desde The Last Shadow Puppets a James Bond

Luego llega la misteriosa Sculptures Of Anything Goes, pasamos otra vez por el funk en formato balada en Jet Skis On the Moat, hasta atascarnos emocionalmente en las maravillas orquestales de Body Paint o Perfect Sense. Esto último, recordándonos a los años de gloria de The Last Shadow Puppets, el supergrupo de Alex Turner junto a Miles Kane.

Y al ser también el punto cúlmine del vocalista con la poesía, The Car nos transfiere a lo que pareciera ser una película clásica de las décadas de 1960 y 1970. Como si James Bond dejara su pistola de lado para dedicarse a la música, cosa que también se repite en otro tema como Big Ideas.

La elegancia predomina en la canción homónima del disco, pasando por la ensoñación, la vivacidad y hasta el adormilamiento. Todo mientras el amor, el anhelo, las dudas y la ofuscación se apropian de nuestros oídos.

The Car es sin duda un disco para los que envejecieron junto con la banda, y si bien habiéndolo escuchado o haber leído esta reseña, algunos aún no se acostumbran a esta nueva etapa en la carrera de Arctic Monkeys, este es un buen trabajo para revisitar o adentrarse al fin en lo que la agrupación nos ha estado entregando en los últimos 4 años.

Para conocer cómo se hizo la portada del álbum, haz clic en este enlace.