El primer viernes de mayo ha sido un día de esperados estrenos en la música y el nuevo disco de Arcade Fire, WE, es uno de ellos. Además, hoy mismo la banda anunció su próxima gira internacional.

Arcade Fire después de la pandemia

El reciente disco de la banda canadiense se lanzó luego de una serie de adelantos y conciertos que marcaron el regreso de Arcade Fire tras la pandemia y cinco años desde su último álbum de estudio Everything Now (2017).

Aunque el trabajo de 2017 recibió buenas críticas, el disco con canciones como Everything Now, Signs of Life y Electric Blue no logró superar el éxito que fue Reflektor en 2013, dejando a «WE» con grandes expectativas en torno al rumbo que tomaría la banda. 

¿Cómo es el nuevo disco «WE»?

Los diez tracks del álbum en realidad son nueve canciones más un preludio instrumental de 30 segundos. Con tonos menos alegres que en su anterior trabajo de estudio, Arcade Fire entrega una obra que podríamos entender en tres grandes momentos (y atmósferas), en el que profundizan su crítica a una sociedad de consumo, hiperconectada e individualista.

Arcade Fire
Arcade Fire

La era de la ansiedad

Partiendo con Age of Anxiety I  el viaje inicia suave y con un ánimo esperanzador que a partir del minuto tres introduce un ritmo más bailable con sintetizadores envolventes. «Combate la fiebre con TV, en la era en que nadie duerme y las pastillas no me hacen nada. En la era de la ansiedad”, canta Win Butler.

La segunda canción, Age of Anxiety II (Rabbit Hole) sube la intensidad respecto a la anterior y se vuelve una de las más llamativas de todo el trabajo.

Aunque los canadienses cantan sobre la ansiedad y que necesitan sacarla de sus cuerpos, lo hacen en una pista pop que podría hacer bailar a cualquiera. Pese a durar casi siete minutos, Rabbit Hole está bien lograda, con variedad sonora y la voz de Régine otorga instantes de frescura por lo que no aburre.

El túnel y la luz al final

En End of the Empire, en cambio, bajan las revoluciones y escuchamos a Win Butler a solas con un piano al comienzo. «Don’t be scared«, canta Butler y, aunque se nota un ánimo más reflexivo, pasan a ser dos canciones que por si solas podrían pasar desapercibidas.

A continuación, The Lightning I y II (las primeras canciones que conocimos de este nuevo trabajo) aportan en volver a otorgar energía al disco. En una era de ansiedad en la que caemos por una madriguera de conejo, estas canciones se transforman en la luz al final del túnel.

Esperanzas para el fin de los tiempos

Por su parte, Unconditional I (Lookout Kid), es la canción que Win escribió para su hijo. Una «canción de cuna para el fin de los tiempos», dijo Butler cuando la estrenaron.

Hacia Unconditional II (Race and Religion) llegamos a otro de los peaks del álbum. Los canadienses se lanzan con una atractiva canción con tintes nostálgicos de los ochenta, otorgados por sintetizadores protagonistas en sus bajos y líneas melódicas. Definitivamente la colaboración con Peter Gabriel es una de las canciones a las que poner atención.

Finalmente, WE, que le da el título al trabajo completo, es una canción que nos baja de las nubes y nos invita a terminar el viaje: «Would you want to get off this ride with me?«. Sin embargo, termina el disco de una forma inesperada y pasa un poco desapercibido el final de la obra.