Este 29 de noviembre, los y las santiaguinos despertaron con una dramática imagen. Y es que se reportó un gigantesco incendio en la comuna de Quilicura, proveniente de una fábrica y bodega de productos para pisos. Sin embargo, este no fue el único siniestro que se reportó a lo largo de la jornada.

Y es que grandes incendios también ocurrieron en Valparaíso y Antofagasta, lo que nuevamente despertó el debate en torno a las respuestas y precauciones en torno a estos eventos. En especial, aquellos que ocurren en sectores con múltiples fabricas que pueden reportan incendios como el que ocurrió esta jornada.  

Para conversar sobre el incendio en Quilicura, Un País Generoso tuvo de invitado al experto en gestión de emergencias, Michel De L’Herbe. En la ocasión, comentó en torno a los efectos a corto y largo plazo, así como también los problemas que existen en torno a las planificaciones territoriales. 

UPG habla sobre el Incendio en Quilicura

«El problema es que no solo hay daños de corto plazo. Hay daños de largo plazo y hacemos una mirada por encima», comenzó Michel De L’Herbe al hablar sobre los efectos que el incendio de Quilicura y otros provocan. Y es que la enorme nube tóxica que levantó llamó la atención de más de una persona, quienes se preocuparon por cómo podría afectar a los vecinos y a los más cercanos.  

Según explica L’Herbe, el problema mayor radica en los posibles gases sin olor que existen tras la emanación de las nubes tóxicas. Al no poder percibirse con los sentidos, se hace fundamental una medición instrumental que ayude a comprender si tiene efectos en el aire y hasta en el suelo. 


El experto insiste en que es fundamental que, después de siniestros del nivel que tuvo el incendio en Quilicura, hacer una medición del aire que ayude a comprender los posibles daños que existirán a futuro. Sin embargo, señala que hay un déficit en torno a cómo las autoridades reaccionan ante estos eventos.

Además, comparte la importancia de las planificaciones territoriales para evitar que se produzcan eventos de esta magnitud. Esto responde a las redes contra incendio, que se necesitan para respuestas inmediatas, en especial en sectores con tantas fábricas como lo que ocurrió en Quilicura. 


Por su parte, lo de Valparaíso es aún más complejo. Y es que debido a su territorio, es difícil una planificación que no tenga efectos en el terreno, considerado como patrimonio nacional. Por esto, el llamado es a las autoridades a resguardar a las personas que se puedan ver más comprometidas en caso de incendios.