Hoy es viernes y con el fin de semana nos pondremos un poco lectores y conversaremos con Carmen García, directora ejecutiva de Fundación Plagio.

¿Sobre qué conversaremos? Bueno, sobre los premios de la vigésima entrega del concurso literario «Santiago en 100 Palabras».

Una convocatoria ya clásica

Santiago en 100 Palabras es toda una institución de la lectura y literatura en Chile. Cada año es una cita obligada para miles de personas que comparten sus escritos y cuentos.

Por lo mismo, hoy conversamos con Carmen García, directora ejecutiva de Fundación Plagio, para ahondar un poco en el concurso literario, que premió a 12 autores.

Primero queremos conocer algo importante ¿En cuantas ciudades se hace Santiago en 100 palabras?

«Estamos en seis regiones a lo largo de Chile en este momento. Ya en el extranjero ya está la versión de Budapest, en Colombia en Medellín y ya dos años en Boston«, comenta Carmen García.

Santiago en 100 Palabras está en otros países, pero ¿Por que no está en más lugares el concurso?

«Como dice Wong Kar-Wai sobre el amor, es un asunto de coordinación. Depende de encontrar el momento correcto y la persona correcta para llevar este concurso fuera del país. Hay que tener el entusiasmo y por supuesto los recursos necesarios. Creemos que cada ciudad del mundo merece un 100 palabras».

Nos sorprende el rango de edades que participaron en esta ocasión ¿Es algo habitual o concreto de esta convocatoria?

«Fue especial en esta versión. Tuvimos más de 44 mil cuentos que recibimos e hicimos un llamado especial para que participaran los adultos mayores. Es un público que nos cuesta llegar, entonces nos sentimos felices con poder darles un espacio a ellos. Poder ver la historia detrás de ellos es muy gratificante«.

Pero vayamos viendo los cuentos seleccionados por nuestro equipo y, por supuesto, por Carmen García. Como buenos anfitriones, la encargada de comenzar fue Carmen, que eligió al primer lugar como su cuento favorito.

Primer lugar- Sombra de Perro

Jueves: Escucho el que será el último alarido de un perro que un neumático revienta en calle Maturana. Viernes: desde mi ventana veo su cuerpo bajo un manzano en la vereda. Ya duerme con las vísceras al aire. Domingo: hierve de una vida que no es la propia. El hedor llega hasta mi cuarto. Miércoles: llueve. Una mancha de aceite se desliza con lentitud hasta la cuneta. Martes: una fruta madura ha venido a caer a su esqueleto, allí donde cupo el corazón. Miércoles: otra lluvia deja sus huesos limpios como teclas. Jueves: llegan otros perros y se los llevan.

Mario Moreno, Coihaique.

La elección de Iván Guerrero- El teléfono

Eran de los últimos teléfonos públicos que quedaban en Santiago. Sonaba todos los días a las diez de la noche, y nadie se atrevía a contestarlo. Muchas historias se contaban al respecto, tan locas como que al contestar una voz tenebrosa te diría la hora de tu muerte. Un día me atreví a contestar, a pesar de las advertencias de la gente. Al levantar el auricular una voz me dijo: ¡Vota por mí en las siguientes elecciones!

Elizabeth Cortés, Providencia.

El turno de Werne Núñez- Encierro

Xaya abandonó el cubículo a buen paso. Entró en el naturespacio, puso el ojo en control y traspasó la puerta para dirigirse al área Summer. Había programado un día completo de verano y no quería perder un sólo minuto. La luz del sol la llenó de gozo tras cuarenta días de encierro en la esfera madre. Tenía un invitado, un ciberamigo que vendría en virtual pero que le había asegurado que estarían tan cerca que podrían olerse y tal vez darse un beso. La hacía reír AZ21 con sus locuras. Darse un beso. En qué épocas ancestrales se haría eso.

Georgina Agurto, La Reina.

Un extra de yapa- Gracias

Quiero dar las gracias a la Primera Línea de este cuento.

Javier Antonio Campos, San Miguel.

Recuerda que puedes votar por tu cuento favorito hasta el 24 de septiembre, en este enlace, por el premio del público, para que seas parte de esta tremenda convocatoria.