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42 años sin Sid Vicious: La historia de cómo nació el Mosh

El icónico Sid Vicious, miembro de la legendaria banda Sex Pistols, es a quien se le atribuye la creación del Mosh en los conciertos.

sid vicious

Un 2 de febrero de 1979 falleció uno de los íconos más emblemáticos del punk, Sid Vicious. A pesar de su fallecimiento a los 21 años, se le recuerda como uno de los nombres más importantes del género. Es especial, con un importante legado en la música en vivo.   

Y es que el músico de los Sex Pistols es el responsable de uno de los momentos más eufóricos de los conciertos. Se trata del Mosh, algo que se le adjudica al vocalista de la banda quien habría inventado el clásico ritual de rock.

Los orígenes de Sid Vicious en Sex Pistols

A mediados de la década de los setenta, la cultura y sociedad de Londres fue revolucionada con una banda de jóvenes músicos. Sex Pistols llegó con su fuerte música y contestarios mensajes a revolucionar la ciudad y todo el país, que ya se alejaban del sonido más tranquilo de los compositores tradicionales.

Sin embargo, la banda nunca fue fácil de llevar. En 1977 la banda se distanció del bajista original, Glen Matlock. Aquí es donde comienza a ganar importancia Sid Vicious, quien había asistido a cada recital de Sex Pistols como fanático.

El bajista rápidamente encajó a la perfección con el grupo. Al respecto, el manager del grupo, Malcolm McLaren, señaló que "Si Johnny Rotten es la voz del punk, entonces Vicious es la actitud". Y es precisamente esa actitud lo que llevó a generar uno de los actos más legendarios en la historia de la música en vivo.

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La creación del Mosh

En la actualidad, el Mosh, pogo, slam, entre otros nombres, es una de las prácticas más comunes de los conciertos de rock. Sin embargo, pocos saben que sus orígenes datan de un concierto de Sex Pistols y que se produjo gracias a la actitud de Sid Vicious.

Como es sabido, antes de formar parte de la banda, Sid era uno de los más grandes fanáticos de Sex Pistols. Sin embargo, los locales de música punk solían tener poca organización y darse en bares pequeños que no alcanzaban para el mar de gente que iba a ver los conciertos. 

Sid Vicious tenía un gran atributo a favor. Y es que el legendario bajista medía 1.88 metros, altura que le servía para poder hacerse frente entre la multitud. Por esto, el joven comenzaba a saltar entre la audiencia para poder llegar al frente del escenario y estar más cerca de su grupo favorito.

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Esto no era cosa fácil, el futuro bajista de la banda avanzaba dando golpes y empujones a todos alrededor para poder avanzar. Por supuesto, su actitud generaba la respuesta del resto del público, que también comenzaba a empujar en un mar de euforia musical.

El momento exacto, se atribuye a un concierto sin escenario y que tenía a los miembros de la banda a la misma altura de la audiencia. Así, Sid trató de abrirse paso entre los Bromley Contingent, el famoso grupo de jóvenes fanáticos de Sex Pistols, que solían hacerse con los primeros lugares.

Poco a poco, esta actitud comenzó a volverse una especia de ritual en los conciertos de los Pistols. Sin embargo, con el paso de los años, la violencia inicial dejó de ser el foco del eufórico momento y se convirtió en un momento de liberación entre los fanáticos del rock y punk.   

El mosh es uno de los legados más importantes de alguien como Sid Vicious, cuya actitud superó su temprana partida y le aseguró un legado en la historia de los conciertos en vivo. A 42 años de su fallecimiento, y en un presente donde los conciertos en vivos son una realidad lejana, el espíritu de Vicious se recuerda más que nunca.


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