Las consecuencias del cambio climático afectan a todos los seres vivientes y ecosistemas de nuestro planeta. Esta semana una investigación publicada por la revista Nature indicó que en veinte años más, es decir para 2040, la probabilidad de que los osos polares comiencen a tener dificultades para reproducirse son altísimas y por consiguiente, su desaparición sería inminente. 

Los osos polares dependen del hielo para cazar y obtener su comida. El hielo es su hábitat, donde también se reproducen y viven, por lo que, en la medida en que este decrece en masa, lo mismo ocurre con las probabilidades de supervivencia de los osos polares.  

De acuerdo al estudio publicado en la revista Nature, en el mar de Beaufort de Alaska se ha detectado un descenso de entre el 25 y el 50% de la población de osos polares y en la bahía de Hudson, el hábitat del oso polar situado más al sur, se ha contabilizado una caída de la población del 30% desde 1987.

osos polares

Lo peor de todo es que si se proyectan las cifras, 2040 será la fecha en que muy probablemente los osos polares comiencen a tener dificultades para reproducirse, debido al cambio en su hábitat natural, desencadenando la retirada de la especie.

De acuerdo a lo publicado por La Tercera, la investigación plantea escenarios que no son nada alentadores ya, por un lado, si todo continúa como está, los osos probablemente solo podrían sobrevivir en las islas de la Reina Isabel, en el Ártico canadiense.

Por otro, si se reducen moderadamente las emisiones, aun sigue siendo probable que estos animales tengan graves problemas reproductivos para 2080, en las zonas más al sur.

Y por último, si se redujeran las emisiones de gases de efecto invernadero de forma inmediata, el planeta aun tardaría entre 25 y 30 años para estabilizar su atmósfera debido a la gran cantidad de CO2 ya presente.

Finalmente, el estudio enfatiza en que los osos polares están acostumbrados a ayunos de meses, pero necesitan de su temporada de caza de invierno -en el hielo- para poder sobrevivir el año y reproducirse. Por ello, el estudio proyectó los días sin hielo hasta 2100 y los investigadores determinaron que, para casi todos los subgrupos, el tiempo en que los animales se verían obligados a ayunar eventualmente excedería el tiempo en que son capaces de subsistir sin comida. Por lo que, en resumen, los osos polares morirían de hambre.

“Lo más probable es que el impacto que pronosticamos ocurra mucho antes de lo que sugiere el estudio”, dijo el científico jefe de la organización Osos Polares Internacional, Steven Amstrup, que también participó en este estudio.