Los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things, están bajo el escrutinio del público luego de que una joven actriz confesara que una escena contó con un beso forzado que no estaba en los guiones originales.

En una de las escenas finales de la segunda temporada, Lucas (interpretado por Caleb McLaughlin) besa a Max, personaje nuevo que es interpretado por Sadie Sink.

La propia Sink reconoció que aquel momento fue «incómodo» que se sintió forzada por Ross Duffer a realizar aquel beso, idea que surgió en aquel momento.

«El beso no estaba escrito en el guión. Llegué ahí, el primer día d Snowball… uno de ustedes, creo que fue Ross, dijo ‘oh, Sadie, ¿estás lista para el beso?’ y yo dije ‘¿Qué? ¡No! Eso no está en el guión, eso no va a ocurrir’«.

Luego comentó que «pasé todo el día estresada, estaba como ‘oh por dios, momento, tendré que hacerlo’… y no ocurrió ese día, pero sí el segundo de filmación en el Snow Ball», comentó la actriz.

El Duffer nombrado por Sink estaba ahí presente, comentando rápidamente que ella «actuó tan fuerte en esto. Yo solo estaba bromeando y quedaste tan impactada que dije que lo hicieras ahora. Por eso estoy diciendo que fue tu culpa«.

Estas últimas palabras fueron de las más criticadas, ya que le entregan la responsabilidad a una actriz de solo 15 años frente a la posición de poder de los dos directores adultos.

Ninguno de los involucrados se ha expresado respecto a estas críticas.