Noticias

"Los están matando en vida": Educador canino revela lo que estás haciendo mal con tu perro si vives en la ciudad

El experto Hugo Fernández encendió el debate en redes al detallar los peores errores que cometen los dueños en entornos urbanos.

Getty

Convivir con un perro va mucho más allá de llenar su plato de comida o sacarlo a dar una vuelta rápida. Aunque cada vez existe mayor conciencia sobre el bienestar animal, muchas de las rutinas urbanas que se dan por normales están destruyendo la salud mental de las mascotas.

Así lo afirmó de forma categórica el educador canino Hugo Fernández en una reciente entrevista en el pódcast 'Seres Mortales'. Ahí analizó los errores más graves y frecuentes que cometen los dueños en las ciudades.

Para el experto, las largas jornadas laborales y las prisas provocan que adaptemos al animal a nuestro ritmo frenético, ignorando por completo la vida para la que biológicamente están hechos.

El problema de los paseos de perros de 20 minutos

Fernández señala directamente al estilo de vida urbano como el detonante de la mayoría de los problemas de comportamiento que atiende en su consulta. El especialista fue enfático al criticar el clásico paseo automático de 20 minutos alrededor de la manzana antes o después del trabajo:

"Pensar que un perro con 20 minutos de paseo dando vueltas a la manzana puede estar satisfecho o que pueda tener las necesidades cubiertas, es criminal. Es una bomba de relojería que tarde o temprano sale en el comportamiento o en problemas físicos. Muchos perros se enferman por estar mal a nivel emocional".

Paseo perro ciudad
Foto: Getty

Comportamientos recurrentes como los ladridos incesantes, la ansiedad por separación, los muebles destrozados o los gruñidos sin motivo aparente no son el problema real, sino la manifestación de que la rutina o la gestión emocional del animal está fallando.

Humanización y el peligro de las modas

Otro de los puntos más polémicos abordados por el educador es la creciente tendencia a la humanización de las mascotas. Vestirlos, hablarles como a humanos o tratarlos como a niños pequeños constituye, a su juicio, una forma de maltrato encubierto.

"Respetar su naturaleza y su función es clave para su bienestar", defendió. Y explicó que se debe dejar de proyectar en ellos necesidades que no les corresponden.

Asimismo, Fernández recordó que la genética de cada raza determina su nivel de actividad. Mientras algunas razas no son cinéticas y prefieren la tranquilidad de un jardín, otras necesitan grandes dosis de ejercicio y exploración.

Respecto a estas últimas, el experto lanzó una dura crítica: "Hay razas que son cinéticas, como galgos, galgos afganos, bracos o cualquier perro de caza, que están con la correa atados en la terraza de un bar. Los están matando en vida".

El especialista concluyó haciendo un llamado a que la adopción o compra de un perro sea una decisión estrictamente meditada según el estilo de vida del dueño y no un impulso o una moda pasajera, ya que implica una responsabilidad económica y de tiempo que se extiende por años.


Contenido patrocinado