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Confirman el cambio que revolucionará la salud en Chile desde diciembre: La atención será distinta para millones

La Ley de Protección de Datos Personales en Chile transformará el acceso y uso de información en el sector salud a partir de 2026.

Chile
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La forma en que clínicas, hospitales y centros médicos manejan la información de sus pacientes cambiará en los próximos meses. Una nueva normativa exigirá mayores controles sobre el acceso, almacenamiento y uso de datos considerados altamente sensibles.

La Ley de Protección de Datos Personales comenzará a regir el 1 de diciembre de 2026 y obligará al sector salud a identificar con precisión quién consulta la información clínica, con qué propósito lo hace y cómo se resguarda durante todo su ciclo de vida.

La salud en Chile enfrenta uno de los mayores desafíos

Cada año, el sistema de salud en Chile genera millones de registros asociados a consultas, diagnósticos, recetas, exámenes, imágenes médicas y tratamientos. Esa información no solo permanece en las fichas clínicas, sino también en plataformas de telemedicina, laboratorios, farmacias, aseguradoras y servicios tecnológicos.

La nueva legislación reconoce expresamente los datos de salud y el perfil biológico como información sensible, por lo que estarán sujetos a exigencias más estrictas de protección.

No basta con proteger la ficha clínica

Para Cristina Fritz, cofundadora de la consultora especializada Digital eXp, el desafío va mucho más allá de resguardar los sistemas principales: "Una clínica puede proteger correctamente su ficha electrónica principal, pero los mismos datos también pueden estar en una planilla, un correo, una plataforma de laboratorio, una aplicación de telemedicina o el servidor de un proveedor. La nueva ley obliga a mirar el ecosistema completo y no únicamente el sistema central".

Desde diciembre, las organizaciones deberán identificar qué datos manejan, quiénes pueden acceder a ellos, cuánto tiempo los conservan y con qué terceros los comparten.

Inteligencia artificial también entra en la regulación

La normativa también alcanza a las plataformas que utilizan inteligencia artificial para apoyar procesos clínicos, como la priorización de pacientes, el análisis de fichas o la gestión de listas de espera.

Según Fritz, estas herramientas requieren información confiable para operar correctamente: "La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar la atención, pero también amplificar un problema existente. Si trabaja sobre fichas duplicadas, antecedentes desactualizados o accesos mal configurados, procesará el error con mucha más velocidad".

El llamado es a prepararse antes de diciembre

Desde Digital eXp recomiendan comenzar cuanto antes con un diagnóstico del ecosistema tecnológico para identificar sistemas, accesos, proveedores y flujos de información.

La especialista advierte que adaptar procesos, revisar contratos y reorganizar los permisos puede tomar varios meses, especialmente en instituciones con múltiples plataformas.


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