La fotografía que elegimos como portada es una vista aérea capturada por drones en el Bosque Nacional de Jamanxim, en Para, en Brasil. Las personas, generalmente desde la industra agricultora y ganadera, cortan y queman los árboles ilegalmente para ganar más espacio. Este fenómeno es cada vez más común en la selva amazónica, que se distribuye entre Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Ahora, un informe brasileño reveló que solo en su sector se perdieron 13.235 kilómetros cuadrados de árboles en un año. 

Declaraciones y políticas cuestionadas

Este informe del gobierno brasileño revela entre agosto de 2020 y julio de 2021 se desforestaron 3.235 kilómetros cuadrados de árboles. Esto equivale a un 22% más que el periodo anterior, entre agosto de 2019 y julio de 2020, que se registró en 10.851 kilómetros cuadrados. En ambos casos estas cifras apuntan a la tala ilegal de árboles.

Deforestation In The Amazon

Hace un par de días finalizó la COP26, a la que el presidente Jair Bolsonaro se negó a asistir, y en ella el ministro de Medio Ambiente informó al mundo sobre los proyectos que poseen. En este contexto, el mandatario declaró: «Actuaremos con responsabilidad y buscaremos soluciones reales para una transición urgente«, y sumó «Reafirmo mi mensaje a todos los que participan en la COP26 y al pueblo brasileño: Brasil es parte de la solución para superar este problema global«.

Un problema ampliado por el fuego

Es más, hace tan solo cuatro días el presidente Jair Bolsonaro declaró que es imposible que la selva amazónica experimente incendios porque es una zona «húmeda». En el evento ‘Invest in Brasil Forum’ le dijo a potenciales inversionistas árabes: «Queremos que realmente conozcas Brasil. Un viaje y un recorrido por el Amazonas es algo fantástico, incluso para que veas que nuestro Amazonas, al ser un bosque húmedo, no se incendia«.

Ya en 2020 se supo que Bolsonaro negaba los incendios en el Amazonas, cuando declaró: «No encontrarán un solo punto con fuego, ni un cuarto de hectárea deforestada«, contrario a los informes del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE). Ese año solamente en agosto hubo 29.307 focos de incendios.

El mes pasado la organización AllRise presentó una demanda contra el mandatario ante el tribunal de La Haya por estos motivos. Argumentan que es por «sistemáticamente eliminar, mutilar y vaciar de contenido las leyes, organismos e individuos que protegían la Amazonía«. A esto le suman considerar que los «crímenes contra la naturaleza son crímenes contra la humanidad«.