Como sabemos que Chile es un país de vinos, también debemos tener en claro que la gran mayoría de chilenos y chilenas disfrutamos de este notable bebestible hecho a base de uvas.

Muchos países envidian nuestra producción local. Las razones se deben a que gracias a eso, el precio disminuye considerablemente con respecto a otras zonas que deben pagar mucho dinero para obtener un vino de buena calidad.

Sin embargo, a pesar de que los vinos son mucho más baratos en nuestro país que en otros, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Basilea reveló un curioso dato: decir que el precio de este trago fue caro haría del vino uno mucho más rico para el gusto de quien lo esté consumiendo.

¿Por qué un vino sabría mejor si se dice que es caro?

Las conclusiones de esta investigación afirmaron que la apreciación gustativa puede cambiar dependiendo de si sabemos o no que se pagó un alto precio al respecto.

“El aumento engañoso del precio del vino de bajo precio influyó significativamente en las calificaciones de agrado. Mientras que el engañoso precio a la baja del vino de alto precio no tuvo ningún efecto en las calificaciones de agrado”, afirma el estudio.

Vinos

Los resultados se dieron a conocer luego de analizar a un total de 140 participantes, quienes degustaron tres vinos diferentes de precio bajo, medio y alto con tres tipos de información: abierta, engañosa o sin precio. 

Quienes tuvieron la oportunidad de probar estos vinos lo calificaron por su intensidad, y a partir de eso, se aseguró este novedoso dato: 

“La información sobre precios influye de manera diferente en la experiencia subjetiva del consumidor con el vino. Sin efectos sobre la intensidad de las calificaciones gustativas y sin efectos sobre las calificaciones agradables con la información de precios correcta.  Sin embargo, aumenta la agradabilidad del vino de bajo precio cuando se le proporciona un precio engañoso más alto”.

Con relación a esto, expertos aseguraron que esto puede ser posible. Pero que es innegable el sabor de un buen vino, por lo que decir que es malo por ser barato, probablemente no resulte.

Al menos en Chile, no cabe duda que poner esto en práctica puede resultar muy curioso. La mayoría de los vinos son de buena calidad y por lo mismo, si se miente al respecto, hay un alto porcentaje que quizás no se daría cuenta.