Dos años fueron los que estuvo el argentino Walter Montillo en Universidad de Chile, desde 2008 a 2010, una época en la que el argentino dejó grandes recuerdos en la fanaticada azul, sobre todo como parte de la formación que llegó a  semifinales de la Copa Libertadores en 2010.

Quizás esos recuerdos son los que reflotaron gracias al anuncio del mismo Walter Montillo a través de sus redes sociales.

¿De qué se trata? De su despedida desde la banca del club trasandino Tigre, pero no solamente llama la atención el emotivo mensaje que Walter Montillo dejó en Instagram. Lo que sobresale desde las primeras líneas es la forma en la que confirma su llegada a Universidad de Chile:

“Todos los que me conocen saben que desde agosto de 2010, siempre dije que mi sueño era retirarme en la U. Ese fue el club en donde despegó mi carrera y se afianzó mi familia con la llegada de mis primeros dos hijos. Pasaron muchos años, negativas, desencuentros… pero finalmente se alinearon los planetas”, aseguró Walter Montillo en redes.

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Pero no sólo eso, Walter Montillo contó qué significado tiene para él este regreso a las canchas chilenas: «Lo que sigue en mi carrera es un gusto personal y familiar que quería darme. Ya no quedan tanto tiempo de fútbol, pero estoy vigente y así debe ser».

Desde este jueves se hablaba en argentina que Walter Montillo había notificado a Tigre que iba a ejecutar su claúsula de rescisión, esto para volver a la U, a partir de 2020 y por una temporada.

El mensaje completo del volante argentino, te lo dejamos acá:

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Todos los que me conocen saben que desde agosto de 2010, siempre dije que mi sueño era retirarme en la U. Ese fue el club en donde despegó mi carrera y se afianzó mi familia con la llegada de mis primeros dos hijos. Pasaron muchos años, negativas, desencuentros… pero finalmente se alinearon los planetas. Tuve momentos inolvidables en cada institución por la que me tocó pasar… momentos felices y otros no tanto como mi truncado retiro del fútbol. Cuando parecía que todo estaba terminado, me llamó Mariano Herrón con un proyecto serio en Tigre y, familia mediante, nos animamos a sumarnos. Tengo que confesar que en el equipo de Victoria entré por la puerta de atrás y bajo la lupa. Los más jóvenes no me conocían y los que sí lo hacían, pensaba que estaba viejo y roto. Me predispuse a entrenar sin siquiera saber cuánto iba a cobrar. Eso era lo de menos. Estaba comprometido con Ledesma y había que empezar a trabajar. Pero el destino me dio otro golpe: rotura de ligamentos. Es sabido y comprobado que yo me hice cargo de la cirugía y tratamientos complementarios. Una vez más, Ledesma hizo su gestión para que me permitan entrenarme en Tigre (sin contrato aún). En ese momento recibí llamados del Pato, el Chino y Maxi Levo para que me presente en el club, independientemente del futuro de mi carrera. Fueron meses largos de trabajo físico y mental. Apoyando al equipo en cada cancha, desde afuera, lejos de la pelota. Cuando por fin pude ponerme al día, mi único objetivo era sumar. Entre los 11, en el banco o donde fuera. Tigre merece cosas grandes y yo sentía que era el momento. Y Melaraña ahí fue de los pocos que confió en mi y me dio la oportunidad. Luchamos hasta el último minuto con River para nos descender y no alcanzo. Pero logramos darle la primera estrella a la institución y la alegría de la gente es lo que me queda. Me brinde al club al 1000×1000. Creo que las cuentas están saldadas. (Sigue es comentarios)

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