Una apuesta por el medio ambiente es lo que invita la nueva tendencia «köpskam» o «vergüenza a comprar», que intenta generar conciencia por el consumo de ropa y su impacto en el cuidado del planeta.

Básicamente se trata de dejar de adquirir prendas nuevas, para pasar a comprar ropa ya usada, y así evitar la contaminación que provoca la industria de la moda.

De acuerdo a un informe reciente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la industria de la moda utiliza unos 93 millones de metros cúbicos de agua al año, lo suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas. 

vergüenza a comprar

Es por esto que en Suecia nace el «köpskam» o la «vergüenza a comprar», donde su autor Fredrik Virtanen expresó que «la única manera de ser políticamente correcto en términos de medio ambiente es no comprar más ropa nueva». Además agregó que «no se puede ser seguidor de Greta Thunberg y al mismo tiempo comprar lo último en la industria de la moda».

Con respecto a la industria de la moda actual, existe un modelo de negocio dominante que trata de la «moda rápida». Esta se explica por ofrecer colecciones de ropa de manera constante a precios bajos, con el fin de animar al consumidor tanto a consumir, como también a desechar ropa en poco tiempo, explica Elisa Tonda, directora de la Unidad de Medio Ambiente y Consumo y Producción de la ONE.

«Si continuamos con este enfoque, la expectativa es que las emisiones contaminantes de la industria de la moda crezcan casi un 50% para 2030″, añadió.

Los resultados de la industria de la moda y su contaminación en el mundo, son igual de impactantes que otras empresas como la industria ganadera, es por eso que hasta el momento ya se unieron 32 firmas de ropa en un «pacto de moda», para reducir los niveles de impacto.

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